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Estudiantes de Caseros dio el batacazo: le ganó a River 1 a 0 y lo eliminó del torneo.

La Copa Argentina, un torneo de sorpresas

Estudiantes de Caseros dio el batacazo: le ganó a River 1 a 0 y lo eliminó del torneo.

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Las derrotas de River y Racing se suman al listado de resultados inesperados. Las duras caídas de equipos grandes en copas nacionales no es propiedad exclusiva de nuestro fútbol.

La Copa Argentina da sorpresas. Y de las buenas. De las románticas, de las que no se olvidan. Ayer, Estudiantes de Caseros y Tristán Suárez justificaron la valía emocional de este campeonato, algunas veces cuestionado o menospreciado. El Pincha eliminó a River, el Lechero, a Racing, ambos por 1 a 0, sufriendo hasta los últimos minutos de partido, soportando los embates de esos dos gigantes. Emocionándose hasta las lágrima cuando el árbitro pitó el final.

Como estos dos humildes equipos, animadores de la Primera B Metropolitana, la tercera categoría del fútbol argentino, hubo otros que en la presente y en la anterior edición de la copa dieron la sorpresa y sentaron precedente. También en copas nacionales del fútbol extranjero. Casos como estos retrotraen al fútbol a su esencia primitiva, al espíritu amateur, a jugar por ese día histórico. Repasá algunos.

Sportivo Belgrano de Córdoba eliminó el mes pasado a Argentinos Juniors. El equipo que dirige Caruso Lombardi cayó por penales tras haber igualado 0 a 0 en los noventa minutos. Que un equipo de Primera División, con la historia, la infraestructura y los recursos económicos de Argentinos Juniors no haya podido contra otro del Argentino A, de la tercera categoría, revela cómo se han acortado las jerarquías en los últimos diez años.

Prueba de ello es la gran cantidad de futbolistas y entrenadores surgidos en los torneos de Ascenso que constantemente alimentan a los equipos de la A. Es cierto que varios entrenadores de Primera eligen para esta competencia futbolistas que habitualmente no son titulares. La diferencia entre un combinado de titulares y suplentes de la A debería sostenerse de igual modo contra un rival habituado a categorías inferiores.

Unión de Villa Krause no puede compararse con su vecino sanjuanino San Martín. El primero, recientemente clasificado para la segunda fase del Argentino B, fue fundado en 1964. El Chacarero, en cambio, cuenta más de un siglo de vida. El 11 de febrero de este año, Unión dio la sorpresa en la provincia y dejó afuera de la copa al equipo más grande de esa ciudad cuyana. Recurso muy ponderado durante el transcurso de la Copa, Unión recurrió a la tanda de penales para quitarse de encima al verdinegro.

Deportivo Merlo jamás se imaginó jugando una semifinal contra el Boca de Riquelme. Ocurrió en la primera edición de la Copa. Los del conurbano bonaerense llevaron al xeneize a los penales tras haber igualado 1 a 1 en un partido parejo y disputado. Antes habían dejado en el camino a rivales como Estudiantes de La Plata (5-4... por penales, obvio) y Tigre. La hazaña no es solo deportiva: por ubicarse entre los cuatro mejores, el equipo de Néstor Ferraresi cobró un cheque de 500 mil pesos.

Pero la edición actual es sin duda la que mayores sorpresas dio hasta el momento. A las eliminaciones de River y Racing podrían agregárseles las de Colón y Rosario Central. El Sabalero cayó en manos de Platense, que lo derrotó 2 a 1, y el Canalla no pudo con Central Córdoba, que lo dejó afuera por el mismo resultado. Vélez también se despidió del torneo por la puerta de atrás. Tras caer en los penales ante los suplentes de Olimpo de Bahía Blanca, su entrenador, Ricardo Gareca, calificó  a esa derrota como la “más dura’’ desde que dirige al Fortín.

“En nombre de todos, le pido perdón al mundo a Racing’’, dijo el DT, Luiz Zubeldía, después de la caída frente a Tristán Suárez. Se sabe, para un entrenador de un equipo como Racing, perder esta clase de partidos significa un precedente con el que nadie quiere cargar. Los futbolistas y el cuerpo técnico de Boca fueron claros al momento de valorar el triunfo sobre Excursionistas. ‘’Si no ganábamos nos iban a matar’’, según palabras de Lucas Viatri.

Las duras caídas de los equipos más poderosos no son un fenómeno propio del fútbol argentino. En España, el Real Madrid no pudo evitar esas piedras mediáticas que sí esquivó Boca y que hoy le caben, acaso injustamente, a River y Racing. En noviembre de 2009 fue eliminado de la Copa del Rey por el humilde Alcorcón, de la cuarta categoría del fútbol español. La derrota 4 a 0 en el partido de ida dejó en coma al ciclo del entrenador chileno Manuel Pellegrini. Ese partido es recordado como una de las peores humillaciones del Madrid en los últimos años. Vicente del Bosque es otro de los técnicos merengues a los que la Copa del Rey le dio dolores de cabeza. En 2000, sus galácticos fueron eliminado por el débil Toledo.

Real Madrid, decíamos, en los últimos años sufrió y bastante por derrotas ante rivales de categorías menores. En 2008, el Real Unión le propinó un golpe durísimo al equipo que dirigía el alemán Bernd Schuster, tras eliminarlo de la Copa en el propio Santiago Bernabéu. Un equipo de Segunda B volvía a burlarse de las estrellas del Madrid, que esa noche se retiraron del campo de juego entre la silbatina general de sus hinchas, incrédulos al ver cómo un cuadro tan humilde había sido capaz de convertirle seis goles en una serie de 180 minutos.

El año pasado, el CD Mirandés les usurpó las portadas de los diarios al Barcelona y al Real Madrid. Fue un rato de gloria inolvidable. El equipo de Segunda B llegó a las semifinales del certamen, instancia en la que fue eliminado a manos del Athletic Bilbao de Marcelo Bielsa. El Villarreal, Racing de Santander y Espanyol de Barcelona, equipos con historia en la máxima categoría, fueron sus víctimas de mayor renombre durante esa campaña histórica. La Unió Esportiva Figueres, en la edición 2001-2002, se convirtió en el primer equipo de la Segunda B en llegar a semifinales.

En la FA Cup de Inglaterra también hubo sorpresas este año. Queens Park Rangers y el Norwich City se ganaron el abucheo de sus aficionados al perder ante el Milton Keynes Dons y el Luton Town, de Tercera División y Quinta División, respectivamente. El primero, en su estadio, cayó por 4 a 2. El segundo, 1 a 0. Luton Town se convirtió en el primer equipo no profesional desde 1989 en eliminar a uno de la Premier League. El día anterior, el Aston Villa no había podido pasar la serie ante el humilde Millwall.

Arsenal  y Manchester United también conocen esta clase de derrotas. En la FA 1991-1992, los Gunners, defensores del título, fueron humillados por el ignoto Wrexham, último posicionado en la cuarta división del fútbol inglés, que eliminó al equipo de la capital. El United, en la temporada 1983-1984, perdió 2 a 0 frente al AFC Bournemouth y se despidió del torneo.

En nuestro país, la desmesura vuelve un riesgo esta clase de incursiones. Una derrota por Copa Argentina ante un equipo determinado puede sellar el ciclo de un entrenador. La histeria no admite malas noches. La otra cara de la moneda la dibujan los futbolistas de esos equipos que buscan la gloria ante los River, Boca, Racing, etcétera. Si no, pregúntenle a Rubén Forestello, ex DT de Ramón Santamarina de Tandil. En la primera edición de este torneo, su equipo debutó contra Boca. El gran partido que hicieron sus dirigidos (1-1) le otorgó prestigio y reconocimiento a quien, desde entonces, no dejó de dirigir en Primera División.

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