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Varios jugadores aprovecharon su rendimiento en Brasil para hacerse un lugar en los grandes clubes; otros no supieron venderse y esperan una oferta.

El de Brasil fue un Mundial de sorpresas para muchos, de alegrías para otros y también de muchas decepciones. Jugadores que no llegaron, selecciones que se 'agigantaron' y el reflejo de las nuevas figuras que son las que ahora invaden el mercado de pases en todo el mundo y se apoderaron de los cientos de rumores que se generan alrededor de las transferencias.

Entre James Rodríguez y Keylor Navas existen una gran cantidad de diferencias. La edad, la posición en la que juegan, sus países de orígen y muchas cosas más los alejan; aun así, tras lo hecho por sus equipos y el nivel que ellos mostraron durante la Copa del Mundo, ambos se pueden encontrar en un mismo lugar: Real Madrid.

Pero no son los únicos. Arqueros como Ochoa -que brilló con México y es probable que salga de Ajaccio-, Sergio Romero -suplente durante casi toda la temporada en Monaco y ahora traspasado a Benfica-, Tim Howard -que se consagró con todas su atajadas ante Alemania- y David Ospina -que hizo historia con Colombia y llegó a Arsenal- también viven lo mismo.

Asimismo, la participación de algunos otros como Marcos Rojo -pretendido en Inglaterra-, José Basanta -ahora en Fiorentina- y Juan Guillermo Cuadrado -buscado por Bayern y Barcelona- superaron con creces lo que se esperaba de ellos. Y así se podrían seguir nombrando a varios jugadores cuyo mercado, más allá de ser llamativo en un momento, amplió sus horizontes hasta llegar a la esfera del mundo del fútbol en la que se encuentran hoy gracias al Mundial.

Esas actuaciones en el Mundial provocaron que equipos como Barcelona, Bayern Munich, Real Madrid y varios de los considerados grandes hayan puesto sus ojos en estas figuras que en la previa de la Copa del Mundo no estaban en los planes de ningún club poderoso. Y que en casos como el de los arqueros latinoamericanos, que siempre manejaron un mercado muy chico, ahora se ha ampliado bastante, necesitando sólo de cuatro o un par más de partidos "de prueba" para llegar a la élite del fútbol mundial. 

Sin embargo, esto también tiene su contracara. ¿Qué hubiera pasado si Ezequiel Garay hubiera esperado para definir su futuro después del Mundial? El zaguero fue uno de los mejores de la defensa argentina en su camino hasta la final, se consolidó como un líder en el área, disputó los siete partidos y se convirtió en un pilar para el equipo de Sabella. Pero antes de todo esto ya tenía su pase acordado con Zenit, algo que tal vez lo alejó de un mejor equipo y puede que le signifique un paso atrás en su carrera.

Entonces, aunque todavía muchos siguen negociando y aún puede haber varias sorpresas, el Mundial dejó su huella para la próxima temporada, con nuevas figuras sobre las que todos posarán sus ojos y la idea de comprobar si realmente son lo que se vio durante un mes en Brasil o simplemente estos fueron días excepcionales, donde tocaron la gloria.

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