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Día agitado para Boca: Gigliotti fue el primer refuerzo y Riaño está al caer. En cambio, en defensa se quedó sin Cata Díaz y Sebastián Domínguez. ¿Y Gago? Un sueño.

Después de varios días de frías negociaciones, como los centros del Mellizo Guillermo pero sin el Loco Palermo para definir, llegó para Boca Juniors la primera jornada realmente intensa con los dirigentes sin poder descansar entre llamados telefónicos, reuniones, informaciones, refuerzos y jugadores que no llegarán.

La metáfora inicial no es en vano. Porque el primer nombre que Carlos Bianchi puede contar como refuerzo es el de Emmanuel Gigliotti y su incorporación no es en vano. El Xeneize, con apenas 13 goles, fue junto a Argentinos Juniors el equipo con menor cantidad de tantos. A contramano, el Puma terminó al igual que Ignacio Scocco con 11 goles, siendo los máximos artilleros.

La estadística habla por sí sola: el atacante de Colón marcó apenas dos veces menos que los 35 jugadores de campo que utilizó el Virrey en las 19 fechas del Torneo Final. Restringiendo el análisis a los delanteros, Santiago Silva fue quien anotó más veces con cinco; lo siguió Nicolás Blandi (dos), mientras que completan Lucas Viatri y Juan Manuel Martínez con uno.

La 9 auriazul es una pesada herencia por el ya mencionado nombre del Titán. Obviamente, 236 goles en el club es una cifra que quizás nunca más sea superada. Tras su retiro en 2011, por el ataque de Boca pasaron Pablo Mouche, Darío Cvitanich y los cuatro de este último campeonato. Y si bien el jugador de Niza no desentonó, Bianchi quiere un verdadero sabueso en el área.

El tema Claudio Riaño parecía no tener inconvenientes hasta promediando la tarde, más allá de la sorpresa de ser un nombre guardado bajo siete llaves y que no forma parte de esa lista de nombres rutilantes. Sin embargo, los trámites entraron en una etapa turbulenta con la aparición de un grupo empresario vinculado con Talleres, que reclamó parte de la ficha que Jorge Miadosqui aclaró que le corresponde a San Martín de San Juan.

Cuando parecía aclararse la noche, llegó el cachetazo: Daniel Díaz, que hasta hacía unas horas parecía que se probaba la camiseta, confirmó que por "motivos personales" se quedará en España y no jugará en Boca. Y para colmo, el Plan B también es inviable porque Sebastián Domínguez es intransferible para Vélez.

El último tema, reconocido por Daniel Angelici, es el de Fernando Gago. Bianchi lo quiso repatriar en enero pero se inclinó por Vélez. Hoy, de nuevo en Valencia, sigue siendo el jugador a sumar y por el cual se realizó una nueva oferta que espera respuesta. Por ahora, está más lejos que cerca.

El jueves de Boca estuvo repleto de condimentos. Demasiados para menos de 24 horas. Pero hay una obligación y es la de un giro de 180 grados después del paupérrimo Torneo Final, donde penó para no quedar en el último puesto. Y el mercado de pases le deparará varias jornadas más como ésta.

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