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Con las llegadas confirmadas de Claudio Pérez, Ribair Rodríguez y Juan Manuel Martínez, Boca cerró la puerta a las incorporaciones. Solo resta definir algunas salidas.

Se movió rápido. Primero, para contratar al sucesor de Julio Falcioni. La llegada de Carlos Bianchi al banco de suplentes de Boca Juniors representó, tal vez, el golpe anímico más intenso posible. Y pese a que no pudo repatriar al nunca exiliado Riquelme y a Fernando Gago, las tres incorporaciones de Boca llegaron a tiempo para culminar la pretemporada con sus nuevos compañeros y estar disponibles para algunos partidos del Torneo de Verano.

El primero en arribar al Xeneize fue Claudio Pérez. El Chiqui dejó la camiseta celeste de Belgrano para sumarse a la cueva del club porteño, donde quedó un hueco tras el alejamiento de Rolando Schiavi. El defensor central, voz de mando en el sólido equipo de Ricardo Zielinski, será uno de los puntales defensivos del equipo en este 2013. Junto con Matías Caruzzo, son los más experimentados en el centro de una zaga que cuenta con varios talentos jóvenes, como Guillermo Burdisso y Lisandro Magallán.

Unos días más tarde se empezó a cerrar el acuerdo con Juan Manuel Martínez. El delantero decidió temprano su salida del Corinthians, con la intención de ganar minutos en su posición original pensando en la Copa del Mundo de 2014. "No me siento cómodo jugando de volante", había declarado el Burrito ya a fines del año pasado, lo que encendió las alarmas de los cinco grandes de Argentina, que se interesaron en las condiciones del jugador. El campeón del Mundial de Clubes llegó a Boca, donde reeditará la delantera campeona de Vélez en el Torneo Clausura 2011 junto a Santiago Silva.

Y finalmente, el último en acordar su llegada fue el uruguayo Ribair Rodríguez. Procedente del Siena de Italia, Ribair -que compartió plantel en el ascenso de Belgrano a la máxima categoría tras vencer a River en la promoción- llegó para pelear un lugar en el centro del campo, una de las posiciones más debilitadas del equipo. Al retiro de Sebastián Battaglia -que no contaba con minutos por su larga lesión- se le suma el bajo nivel mostrado por Leandro Somoza en el anterior torneo. El otro cinco en el plantel -y quien terminó adueñándose del puesto- es Cristian Erbes, con quien Rodríguez pelearía el puesto en principio.

El Boca de Bianchi modelo 2013 ya tiene los tres refuerzos para alimentar la ilusión. La única puerta abierta, en el mercado de pases, es la de salida. Con el plantel enriquecido, solo queda definir qué jugadores serán negociados para que continúen su carrera en otras instituciones.

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