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En la previa del partido, el volante de Boca y el goleador de River hablaron de todo. Cómo arrancaron a jugar al fútbol, sus largas carreras y el encuentro del próximo domingo.

Ya comenzó la llamada 'semana distinta'. Si, como dicen los protagonistas, la semana previa al partido más importante del país es diferente. Nervios, ansiedad, incertidumbre y alegría, son sólo algunos de los sentimientos por los que transitan los jugadores. Fernando Gago y Fernando Cavenaghi no se abstienen de eso y en un evento solidario organizado por el Xeneize y SOS infantil, en el que moderó Martín Palermo y también estuvieron Daniel Angelici y Rodolfo D'Onofrio, recordaron sus inicios en el fútbol y le pusieron un poco de picante al partido del domingo.

El volante de Boca arrancó a jugar a los cuatro años en un equipo de su barrio, Ciudadela. Al poco tiempo se fue al club Social Parque de Ramón Maddoni, cuna de cracks. Y tras un par de años allí, su destino fue Boca, donde debutó el 5 de diciembre de 2004, de la mano de Jorge “Chino” Benítez. “Fue algo hermoso estar en el vestuario con jugadores que venían de ganar todo. Un sueño que se hizo realidad” definió sobre aquel momento. A partir de allí no paró de crecer en el equipo del cual es hincha y ganó cinco títulos antes de ser transferido a fines de 2006.

De Boca se fue a Real Madrid, en un pase récord. “Fue el paso más importante que dí en mi vida porque me hicieron crecer como persona” dijo Gago. Luego del Merengue, Roma, Valencia y Vélez estuvieron en el recorrido del volante antes de su vuelta al Xeneize.

La historia de Cavenaghi fue diferente. El 'Torito', nacido en O’Brien partido de Bragado, tuvo la mala suerte de enfermarse el día que iba a jugar contra River, cuando el Millonario visitó su ciudad. En ese momento pensó que la oportunidad se le escapaba, sin embargo, los directivos de su club volvieron a programar un amistoso en el que, finalmente, el goleador estuvo, la rompió, y a los 13 años se mudó a la pensión del equipo de Núñez para escribir su historia.

“Una vez después de meter tres goles ante Estudiantes llegué al cruce del pueblo y me hicieron un recibimiento en autobomba. Una vergüenza me dio” recordó Cavenaghi, en uno de eso lindos momentos que le dio vestir la camiseta de River. El delantero completó también una gran carrera, que lo vio jugar en Spartak de Moscú, Bordeaux, Mallorca e Internacional de Brasil. 

Rivales dentro de la cancha, el 8 de Boca y el 9 de River tienen una gran relación fuera de ella. Se conocieron allá por el año 2008 en la Selección argentina y hasta hoy se llenan de elogios el uno al otro. Ambos pudieron volver al club del que son hinchas tras una larga trayectoria en el exterior y con 27 y 30 años respectivamente, son ídolos de los dos equipos más importantes del fútbol argentino y clave en el juego de cada uno de ellos.

De Gago depende el fútbol de Boca, ya que es el armador del Xeneize junto a Riquelme. En el esquema de Carlos Bianchi, 'Pintita' juega al lado del cinco y se suelta para organizar el juego y ser el primer pase desde la mitad de cancha. Por su parte, Cavenaghi es la carta de gol de un conjunto de Ramón Díaz que sufre por no convertir lo que el técnico pretende. El delantero lleva cuatro goles en lo que va del Torneo Final. Si Gago tiene un gran partido difícilmente Boca no lo tenga. Lo mismo pasa con Cavenaghi y River. Dos referentes, con influencia dentro y fuera de la cancha.      

El próximo domingo serán rivales e intentarán ganar como sea. “Es un incentivo jugar contra River en la cancha de Boca y todos los hinchas quieren ganarle” dijo Gago. “Me besaría la camiseta si hago un gol” contestó Cavenaghi. La última vez que ganó el Millonario en la Bombonera fue en 2004 con gol, justamente del delantero. Se viene otro Superclásico, ese partido que todos los hinchas quieren ganar, y que Gago y Cavenaghi, ya empezaron a jugar. 

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