¿Racing es verdaderamente candidato al título?

Al equipo de Reinaldo Merlo no le bastaron las cábalas y se vio sobrepasado por la presión de un San Lorenzo que lo dominó. ¿Tiene con qué pelear el campeonato?

Que la marca de la camiseta coincide, que hay dos colombianos en el plantel, que hay un jugador al que apodan “Pancho”… Cosas que poco tienen que ver con el fútbol a las que el hincha de Racing se aferró para justificar una candidatura al título que desde el vamos parecía apresurada y de la cual, luego del clásico en el Nuevo Gasómetro, cabe replantearse su sustento.

La Academia modelo 2014 se enfrentó a su primera prueba de fuego en una cancha complicada y no estuvo a la altura de las circunstancias. No por la derrota, porque caer ante el último campeón como visitante era una posibilidad concreta en la previa, sino por la falta de respuesta ante la adversidad y por haber mostrado un libreto previsible y poco ambicioso.

Pudo haber empatado, es cierto, pero la obtención de un punto sólo se habría explicado desde la voluntad de sus atacantes, que estuvieron todo el partido aislados del limitado e impreciso circuito de juego y más abocados a la pelea contra los zagueros rivales que a generar peligro real para el arco de Sebastián Torrico.

Para colmo, la osadía de Mostaza sólo duró 9 minutos: cuando Luciano Vietto ingresó en el complemento por Gastón Campi para acompañar a Gabriel Hauche y Valentín Viola, enseguida se fue reemplazado este último para que entrara Mauro Camoranesi y quedara rearmado el mediocampo. Las cosas, como le gustan al entrenador, en su lugar. Tal vez demasiado.

La idea de esperar y salir de contragolpe no dio resultado porque el Ciclón tuvo libertad para explotar sus mejores cualidades y encima falló pocas veces en el retroceso. Rodrigo De Paul se perdió recostado sobre la izquierda y casi no se conectó con los delanteros. Y no había plan B, entonces fue el pelotazo a espaldas de los defensores locales el único recurso de un equipo que en  ningún momento fue protagonista. Poco para un aspirante al campeonato.

Se sabrá con el transcurrir del torneo si la verdadera versión de Racing es la que se vio contra Colón, el peor de la temporada que fue una sombra en Avellaneda, o la que mostró frente a San Lorenzo, donde quedó en evidencia que todavía le falta mucho rodaje y trabajo para ser apuntado como uno de los que va a pelear arriba hasta el final.

¿Podrá volver contra Tigre el equipo agresivo y dinámico del debut? Por lo pronto, la ilusión de los hinchas académicos deberá esperar y el baño de realidad del sábado quizás sea beneficioso para restarle presión a un plantel que, para fortalecerse, necesitará aprender a superar obstáculos complicados.