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Guillermo mantiene una impronta, pero demuestra un crecimiento importante.

Guillermo, ese otro señor

Guillermo mantiene una impronta, pero demuestra un crecimiento importante.

Barros Schelotto se enfrentará a Boca como técnico por primera vez / FotoBaires

El Mellizo Barros Schelotto dejó atrás al jugador para recibirse de técnico: tras eliminar a River volvió a demostrar el gran momento de Lanús en la Copa Sudamericana.

“Ese señor, que no sé cómo se llama, me está insultando”. Frase conocida si las hay, tribuneras como pocas y patentadas por uno de esos jugadores que siempre defendieron los colores como un hincha más. Ese señor, que se llama Guillermo Barros Schelotto, ya no hace uso de esas chicanas. Ahora es un técnico maduro y pensante que ha sabido cómo llevar adelante un equipo en un torneo internacional sin renegar las formas.

A Lanús le tocaron tres equipos de peso: Racing, en la fase clasificatoria (el del principio, el que prometía más), Universidad de Chile, en octavos, y River. Y pasó a los tres sin dejar dudas, con resultados abultados. Los globales fueron: 4-1 a la Academia, 4-1 a la U. y 3 a 1 ante el Millonario.

Tal vez la única deuda del equipo en la Copa fueron esos primeros 90 minutos en la Fortaleza. Un 0 a 0 que no aportó nada desde el marcador, pero sí desde el juego, porque todos los goles que no le pudo convertir a Marcelo Barovero la semana anterior, entraron el miércoles por la noche. En el medio hubo una derrota, ante los chilenos en condición de visitante, pero el Grana tenía una ventaja de cuatro tantos que permitía la relajación y desde allí se puede explicar la única caida en la Sudamericana.

El Torneo Inicial es otro cantar. Está claro que se conformó un plantel para tratar de pelear en ambos frentes, pero el objetivo número uno de este plantel era el certamen continental, que hasta ahora da superávit: con esta victoria se metieron también en la Copa Libertadores 2014. Vale, entonces, tener 22 puntos. Y ojo que este fin de semana choca con Arsenal, en la 18° con Boca y en la última con Newell's.

“Lo que pasa es que minimizamos a River. Lo atacamos, tuvimos la pelota y presionamos. Lanús fue un equipo inteligente, con autoridad, que salió a ganar”, dijo el Mellizo cuando salió del vestuario visitante, donde debió ver el encuentro a través de una computadora. Analítico y observador, dejó su personaje de jugador en un costado y se colocó el saco de entrenador. Nada más lejos de ese otro señor.

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