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Varios equipos debían despabilarse a tiempo para calmar las aguas tras un mal comienzo. Algunos lo hicieron, otros siguen durmiendo.

Se fue la quinta fecha del Torneo Inicial, y la tabla está revuelta, pero con el último campeón en la cima. Entre Newell’s y Lanús, que está a tres puntos de la Lepra, hay ocho equipos. Gracias a sus victorias, San Lorenzo y Boca se metieron en ese grupo cuando habían tenido una semana repleta de dudas; en el Ciclón, por las tres derrotas consecutivas (ante Argentinos y Quilmes por el torneo y River por la Copa Sudamericana), y en el Xeneize por la ausencia de nivel y la falta de Román, que es el que debe hacer jugar al equipo.

Sin embargo, el equipo de Pizzi se impuso en el clásico ante River, quizás no como merecía por el juego, ya que fue ampliamente superior pero sólo le convirtió un gol y en una jugada que todavía se discute. En La Bombonera no hubo tanta diferencia, pero en su regreso, Fernando Gago aportó lo que Riquelme suele darle al circuito ofensivo del equipo de Bianchi, y además le sumó una verticalidad que se notó en las estadísticas: Boca remató 18 veces y ocho de esos tiros requirieron un esfuerzo de Sebastián Sosa para evitar la caída de su arco.

Así como estos dos grandes parecen haberse despertado, los otros tres –uno en otra categoría- continúan en el limbo, perdidos, y con una falta de identidad alarmante. Ramón Díaz no logra que sus refuerzos rindan como él espera, aunque es cierto, tanto Jonathan Fabbro, como Teo Gutiérrez y Rodrigo Mora no hicieron la pretemporada completa y por eso se los nota lentos y también faltos de fútbol. No obstante, por encima del pésimo rendimiento de su equipo, el Riojano logró desviar el foco de atención una vez más con la polémica del penal de Leonel Vangioni y la posterior repetición de la ejecución por el adelantamiento de Marcelo Barovero.

En Avellaneda las cosas siguen mal. Personificando a Racing e Independiente, son dos niños en estado casi sonámbulo con escaso tiempo para desayunar y con una jornada escolar completa por delante. Independiente ya cambió el técnico pero otra vez no pudo ganar, Racing le regaló el partido a All Boys desde el planteo y lógicamente perdió. El único halo de esperanza es la llegada de Carlos Ischia, que ya estará en el banco en el próximo partido, ante Lanús.

Debido a los promedios, Argentinos y Gimnasia están obligados a hacer una buena campaña y por el momento, sigilosos, se agazaparon detrás del líder al igual que Colón, que hace varios años es una de las eternas promesas del fútbol argentino que queda siempre a mitad de camino. El Bicho de Caruso Lombardi sumó un punto de visitante ante el difícil Arsenal, algo que seguramente no habrá dejado disconforme al entrenador. Gimnasia por primera vez resignó puntos en el Bosque, donde hasta aquí había estado perfecto.

Pasadas las cinco primeras fechas, son muchos los equipos que, a juzgar por la diferencia de puntos, todavía pueden aspirar a ser protagonistas. Sin embargo, es fundamental que no se queden dormidos y soñando, porque cuando se despierten y se laven la cara puede ser demasiado tarde.

 

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