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Pese al jueves nublado, a River le salió el sol: tiene a Fabbro, encaminó a Orban y Pillud, renovó Ledesma y se ilusiona con Teo. Así, el Pelado puede volver a reír... Je.

Las caras largas se transformaron en una constante en River. Pero la historia empieza a girar 180º a partir del jueves que Ramón Díaz soñaba, con los refuerzos que empiezan a caer de a poco para nutrir a River, obligado a componer un equipo de jerarquía y apostar a conseguir el título en el Torneo Final y/o la Copa Sudamericana.

El día no arrancaba del todo bien con el aterrizaje de Daniel Passarella de regreso de Europa, donde no aseguraba que no había podido concretar la venta de los mellizos Funes Mori como así tampoco la de Álvarez Balanta, por una importantísima suma de dólares que le hubieran servido para equilibrar las finanzas en rojo. De todas formas y si se tienen en cuenta los avances posteriores, seguramente habrá una transferencia en el corto plazo.

Para colmo, llegaban las imágenes de Martín Demichelis en la revisión médica para incorporarse a Atlético de Madrid, mientras los hinchas más rezagados leían las palabras de David Trezeguet en su alejamiento por decisión del propio técnico. Y en la pretemporada, sólo Osmar Ferreyra sobresalía como cara nueva.

Pasado el mediodía y entrada la tarde, el panorama se revirtió y las noticias comenzaron a caer como por una cascada, todas ellas positivas: la primera, esperada desde el mes de enero, fue el acuerdo con Cerro Porteño para que libere a Jonathan Fabbro, a préstamo por un año a cambio de 400 mil dólares equivalentes a la deuda que el club paraguayo mantiene con él.

Minutos más tarde, uno de los pedidos más firmes del Pelado se hacía realidad: Cristian Ledesma renovó su contrato y después de un Torneo Final donde fue de lo mejor del Millonario, seguirá como uno de los dueños del mediocampo.

Aunque sin confirmación, posterior a esto llegaron los acuerdos de palabra con Lucas Orban y con Iván Pillud para reforzar la defensa, que dejan para mañana el cierre de las negociaciones con total optimismo. También está encaminada la situación de Carlos Carbonero y, si bien se contradicen entre el representante Efraín Pachón y la dirigencia de Cruz Azul, Teófilo Gutiérrez ya empieza a probarse la banda roja.

Y el as bajo la manga, cuando todo parecía resignación, se llama Juan Manuel Iturbe: el delantero regresó a Porto y el club quiere cederlo a otra institución europea, pero ya rechazó ofrecimientos porque quiere seguir jugando en River.

La jornada cerró con la felicidad de Ramón, cuando durante la entrevista en el programa Rock and Closs dejó en claro que "quiero jugar como siempre jugó River. Lo intentamos en parte del campeonato pasado. Quiero un equipo que ataque, que sea protagonista”, para agregar que "tenemos dos torneos, hay que armar dos equipos. Si vienen los refuerzos vamos a pelear cosas importantes". Ilusionado. Y con un día así, quién no lo estaría.

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