thumbnail Hola,
Emmanuel Gigliotti vuelve a un equipo grande, pero esta vez peleará por el título.

La hora de Gigliotti

Emmanuel Gigliotti vuelve a un equipo grande, pero esta vez peleará por el título.

Gigliotti Colón Newell's Final 2013

Uno de los goleadores del pasado Torneo Final tiene ahora la gran posibilidad de lucirse en Boca para luego tener una segunda etapa en Europa tras la mala experiencia en Novara.

A la inversa de lo que normalmente sucede, Emmanuel Gigliotti tuvo que batallar en varios clubes para tener la posibilidad de lucirse en uno de los equipos más grandes del fútbol argentino. Sus goles en clubes que no peleaban campeonatos lo encasillaron injustamente en el lugar de “9 de equipo chico”, pero aunque varios no lo reconozcan, fue uno de los mejores en aquel San Lorenzo que jugó una promoción y se salvó del descenso.

La carrera de Gigliotti en Primera División empezó en All Boys, aunque había tenido un paso por Lamadrid en el ascenso y por Argentinos pero sin haber debutado. La temporada 2008/2009 del atacante fue más que aceptable en el equipo de Floresta, donde convirtió 16 goles en 34 encuentros, marca que sólo superó con la camiseta de Colón en la 2012/13, en la que concluyó con 21 tantos en 36 apariciones.

En el medio, Gigliotti recorrió varios kilómetros antes de desembarcar en La Boca. A pesar del paso poco productivo por Atlético Tucumán, el Novara de Italia puso sus ojos en él y así el delantero salteó la etapa de ser figura de un equipo grande antes de jugar en Europa. La falta de experiencia y rodaje bajo la máxima presión se paga caro: Gigliotti sólo jugó 108 minutos en toda una temporada en la Serie B y anotó un gol.

La soledad, una cultura diferente y, sobre todo, pocos minutos en cancha, repercutieron en el estado de ánimo del delantero. Y cuando uno está mal, nada mejor que volver a los orígenes para renacer. Por eso, Gigliotti cambió el frío del norte de Italia por la calidez de sus amistades y el club con el que había cumplido su sueño de jugar en primera. Su vuelta a All Boys no fue tan buena como se esperaba, y apenas cinco goles en 15 partidos y dos expulsiones le ponían un signo de interrogación a su futuro.

No obstante, siempre hay una puerta que se abre, y cuando debía volver a Novara, donde no sería tenido en cuenta, San Lorenzo decidió contar con su capacidad goleadora para esquivar el descenso. Fue un año duro el que vivió Gigliotti en el Ciclón: el equipo no andaba bien, pero él se las rebuscaba para generar él mismo las situaciones de gol y concretarlas. Es cierto, durante la temporada 2011/12 su promedio de gol fue bajo, pero sin la decena de tantos que marcó, San Lorenzo seguramente estaría hoy en otra categoría.

La primera prueba en un equipo grande estaba a priori superada, pero a la hora de desembolsar, la dirigencia prefirió mirar para otro lado, y otra vez el 9 quedaba a la deriva. Como si fuera una redundancia del destino, otra vez apareció un club argentino para solicitar un nuevo préstamo con Novara y con él la posibilidad de jugar la Copa Sudamericana.

Dos semestres bastante parejos en Colón -10 goles en uno y 11 en otro- llamaron la atención de Boca, con un profundo déficit en ataque. El certamen continental duró poco para Gigliotti, que sin embargo se sacó el gusto y metió un tanto en la serie ante Racing y otro ante Cerro Porteño, rival que le truncó el sueño de hacerse reconocido en el continente.

A Gigliotti le llegó el momento de probarse a sí mismo que está capacitado para jugar bajo la presión que un equipo grande le demanda. De él depende su futuro: si la puntería no le falla, volverá a Europa, pero no para ver los partidos desde afuera.

Artículos relacionados