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Luego de las banderas en francés que lo trataron de traidor, David Trezeguet aseguró que no estuvo involucrado en la salida de Almeyda. "No le bajé el pulgar", aclaró.

La salida de Matías Almeyda quedó el tiempo. Ramón Díaz ya pisó el césped del Monumental y recibió una ovación aún sin dirigir al equipo, pero además de las tradicionales banderas rojas y blancas que habitualmente se encuentran en el estadio de River, aparecieron dos, blancas y con inscripciones en francés, lo que obviamente hace suponer que eran dirigidas a David Trezeguet.

"Tengo una buena relación con la barra y con la gente en general y la verdad que el episodio de ayer me molestó mucho", comentó el delantero en diálogo con Fox Sports Radio del Plata. La inscripción "Assez de traitres" (basta de traidores) golpeó sentimentalmente al capitán de River, quien aseguró no haber tenido nada que ver con la salida de Almeyda. "Yo me gané un respeto a lo largo de mi carrera y lo pueden averiguar con mis compañeros. Soy muy leal, muy derecho. Las cosas que vienen de costado no me van", se defendió, luego de la inauguración de la filial del Millonario que lleva su nombre. "Fue un día muy triste para mí por lo que ví ayer y por lo que leí hoy. Lo sentí porque cuando llegué a River me trajo Almeyda, con quien tengo una relación muy fuerte y muy importante", continuó.

Aunque su continuidad en el club de Núñez estuvo en duda hace algunos meses, el campeón del Mundo en Francia 1998 declaró: "Mi situacion personal se ha mejorado y por eso he tomado la decisión de seguir en River". A pesar de que tuvo una propuesta de la Juventus y contó que eso lo desestabilizó porque jugó 10 años en el club italiano, quiere seguir en el Millonario porque realmente lo siente.

En una charla con Daniel Passarella para planificar el próximo semestre, Trezeguet habló de refuerzos con el presidente, por eso aclaró: "Hace dos semanas estuve reunido con Daniel y hablamos de jugadores que tienen que venir para mejorar el plantel y logar otros objetivos y esos objetivos eran con Matías (Almeyda)".

Los problemas físicos y personales, que para resolverlos tuvo que viajar a Francia en dos oportunidades, lo mantuvieron más afuera que adentro en este semestre, por eso el atacante galo se mostró apenado y confesó: "Estos seis meses para mí fueron muy difíciles por lo personal y lo físico. Me siento en deuda hacia Matias porque no pude dar lo que esperaba".

Por último, se ilusionó con volver a ser compañero de trabajo de Almeyda pero en otras funciones, cuando el Pelado sea presidente de River: "Escuché cuando Matías dijo que quería volver a River como presidente en algún momento y a mi me gustaría ser parte de su proyecto".

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