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Tras el triunfo ante Olimpo, el Virrey fue puro sarcasmo para referirse a las críticas de los medios y las supuestas quejas de sus jugadores por el 'poco trabajo' en las prácticas.

"No sé si vamos a trabajar tan poco como esta semana. Porque no trabajamos y ganamos". Carlos Bianchi dixit, post victoria de Boca 2-0 sobre Olimpo, como local. Ironía pura, claro, para atacar las críticas por el bajo nivel de su equipo en 2014. Una marca registrada de este tercer ciclo del Virrey al frente del Xeneize: una etapa que suma más frases sarcásticas del DT que alegrías deportivas y respuestas futbolísticas de sus dirigidos.

Nadie discute los pergaminos del técnico más ganador de la historia de Boca y uno de los más exitosos del fútbol argentino -y mundial-. Levantó todos los títulos posibles con Vélez y luego duplicó las conquistas cuando llegó al club de la Ribera. Pero, sin quitarle méritos, todo eso ocurrió hace ya más de una década, cuando sus equipos tenían una idea clara de juego, que devenía en la cosecha de campeonatos locales, Copas Libertadores e Intercontinentales.

Desde su tercera asunción como entrenador del Xeneize, en diciembre de 2012, acumula 56 partidos dirigidos -entre torneos domésticos e internacionales-, con 18 triunfos, 18 empates y 20 derrotas. Terminó 19º en el Torneo Final 2013, se despidió en octavos de final de la Copa Argentina, alcanzó cuartos en la Libertadores de ese año y el séptimo puesto del Inicial. Demasiado poco para él. Y para Boca.

 "Por lo bajo no escucho, yo soy medio sordo", volvió a burlarse con cierta altura durante la conferencia de prensa, para responder a la consulta de un periodista sobre las supuestas quejas de un referente por el ‘poco trabajo’ en los entrenamientos. Sin embargo, tampoco profundizó en las cuestiones –y carencias- futbolísticas y optó por apuntar como motivos la regularidad y la fortuna: “Boca es irregular, a veces con partidos correctos y otros no tanto, pero con la mala suerte de no poder sumar cuando se juega mal como sí lo hacen otros equipos".

Al margen de las ironías de Bianchi y pese a que el apoyo de la mayor parte de los hinchas hacia él es tan grande como la Bombonera, la actualidad futbolística de sus dirigidos no se sustenta en los resultados del pasado. Es cierto que Boca tuvo una leve mejoría ante Olimpo. No podía jugar peor de lo que venía jugando. Pero si el Virrey cree que tanto él como su equipo pueden estar tranquilos con el nivel exhibido contra los de Bahía Blanca, Boca está en serios problemas.

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