thumbnail Hola,

La llegada de Teo a River renueva las dudas sobre su carácter. Goal repasa la destacada pero controvertida carrera del colombiano.

La novela del mercado de pases tuvo final feliz. Después de arduas negociaciones, y gracias a la presión que hizo por llegar, Teo Gutiérrez se convirtió en el cuarto refuerzo de River. Ramón Díaz está feliz con su nueva incorporación, conoce la jerarquía que puede aportar el colombiano. Pero el riojano también es consciente del personaje que se esconde detrás del talento y los goles.

Si hay una constante en la carrera de Teo es la de comenzar con el pie derecho en cada club por el que pasa, pero no terminar sus vínculos de la mejor manera. Más bien todo lo contrario. en varios de los lugares en los que le tocó jugar, el colombiano se destacó por mostrar todas sus condiciones con la pelota en los pies y su perfil conflictivo fuera la cancha.

Su primer inconveniente extrafutbolístico fue en el Trabzonspor de Turquía. Aunque los primeros meses de adaptación no le fueron fáciles, luego pudo mostrar buen nivel, marcar 4 goles en 16 partidos y conseguir dos títulos. Pero allí, el delantero mostró una de sus características: cuando decide irse de un club, hace todo por conseguirlo. Teo se fue sin previo aviso, adujo problemas de salud que nunca se confirmaron en las revisiones médicas y también se peleó con el técnico y los dirigentes para lograr su desvinculación.

Luego de volver a Junior de Barranquilla, llegó el turno de Racing, donde alcanzó su mejor nivel, fue figura y  goleador del Clausura 2011, con 11 tantos. Pero con el correr del tiempo aparecieron las expulsiones, las peleas con sus compañeros y la gota que rebalsó el vaso: en el clásico ante Independiente del Clausura 2012, se fue expulsado por insultar al árbitro y tuvo un enfrentamiento con Saja, cuando el capitán le reclamó por su actitud. Aunque existen muchas versiones de lo que ocurrió aquel día en el vestuario, se supo que el colombiano amenazó al arquero con un arma, razón por la cual fue marginado del plantel, a pesar de tener contrato vigente. Teo mostraba su peor perfil.

Su posterior paso por Lanús fue breve. Lo contrataron para jugar la Copa Libertadores de ese año, pero el conjunto Granate quedó afuera en octavos de final y Teo sólo pudo disputar dos partidos, que le alcanzaron para convertir un gol. Su salida tampoco fue la mejor: nuevamente,  el colombiano volvió a su país sin aviso previo. Un breve paso por Junior lo llevó a sumarse al Cruz Azul, donde jugó 28 partidos y convirtió 9 goles. Aquí, su conflicto todavía está fresco. El delantero decidió jugar en River y actuó en consecuencia: metió presión, expresó su deseo de abandonar la institución y terminó apartado del plantel, con los hinchas y la dirigencia en contra.

Por todo esto, la apuesta de Ramón es riesgosa. Las condiciones del colombiano son innegables y su aporte en ataque puede ser vital para una delantera anémica de goles, pero su adaptación al plantel todavía es una incógnita. La realidad también marca que en la Selección demostró toda su jerarquía. De hecho, será uno de los pocos jugadores del fútbol argentino que estarán presentes en el Mundial de Brasil 2014. “Todos tuvimos un error alguna vez, ya tuve muchos jugadores así”, declaró el Pelado cuando le consultaron por el perfil conflictivo del flamante refuerzo. Ahora, habrá que esperar. Sólo el tiempo y la mano del entrenador marcarán cuál de las dos versiones de Teo es la que se verá en River.

Encuesta del día

¿Quién fue el mejor del Torneo: Ignacio Scocco o Luciano Vietto?

Relacionados