thumbnail Hola,
Rafael Di Zeo y Mauro Martín quieren el negocio de la barra. Ni Boca ni el Gobierno ayudan a pararlos.

A la pelea de barras le quedan balas

Rafael Di Zeo y Mauro Martín quieren el negocio de la barra. Ni Boca ni el Gobierno ayudan a pararlos.

Rafael Di Zeo y Mauro Martín

La solución está lejos. Mientras las facciones enfrentadas amenazan con seguir la pelea, la interna entre los dirigentes de Boca no puede aportar soluciones.

Se maneja como un simple juego de ajedrez. Se mueven fichas con la intención de generar un espacio en el tablero de la barbarie. Lo realmente preocupante, es que parece no haber voluntad de advertir que esas piezas son vidas. La feroz interna de Boca no se detiene y cada capítulo se escribe con sangre. Y lo alarmante es que detrás de las facciones que se disputan el centro de la tribuna xeneize hay intereses políticos que, en definitiva, son los que utilizan estas situaciones para beneficios personales. De un lado, la gente de Mauro Martín, con la supuesta complicidad de los dirigentes del club y del otro lado, los hombres de Rafael Di Zeo, que estaría patrocinado por el Gobierno Nacional. Y sí, da escalofríos.


Las versiones de una nueva batalla de La 12 está instalada. Algunos hablan de un choque en el primer partido de local de Boca, otros aseguran que no pasará demasiado tiempo y que un nuevo cruce se podría producir en la antesala al amistoso que Boca va a jugar en San Luis ante un combinado de clubes locales, el sábado próximo. Si bien el comisario Miguel Ángel Ubieta, jefe de la policía de la provincia, manifestó que armarán una operativo de unos 300 efectivos, todo parece efímero cuando circulan por las redes sociales amenazas y hasta frases que hacen referencia a que no terminó todo con la batalla en el Bajo Flores donde hubo más de 100 disparos y dos muertos.


Y en bambalinas los intereses políticos se tejen a la orden del día y cada parte usa su poder para debilitar al otro. Las diferencias del Gobierno Nacional con Mauricio Macri se traducen en la enorme lupa que pesa sobre cada movimiento del club que lo catapultó como Jefe de Gobierno porteño. Y Daniel Angelici, hombre del riñón macrista, está en el ojo de la tormenta, no sólo porque está acusado de inacción respecto a los barras del club, sino que los investigadores deslizan que gente de su entorno es la que sostiene a la facción que lidera Mauro Martin, que si bien está preso en Ezeiza, tiene a su lugarteniente, Cristian Fido Debaux, como el hombre fuerte de La 12 "oficial".


Lo real y lo concreto es que Di Zeo quiere regresar a tomar el control de la tribuna, ya que el dinero que maneja la barra Xeneize es demasiado importante. “Quedaron uno de cada lado, hay que desempatar”, es uno de los mensajes de texto que circularon en las últimas horas de uno de los hombres de Di Zeo.
Ante este escenario, Daniel Angelici, después de manifestarse en contra del accionar de la seguridad, terminó reuniéndose con Sergio Berni, Secretario de Seguridad de la Nación, ya que quedó acorralado y necesita la colaboración de la seguridad para poder frenar la interna de la barra. Aunque el presidente de Boca, en la intimidad siente que no se podrá sacar de encima a los barras, sino que se instalará la facción que tenga mayor respaldo político.


También existen diferencias entre los propios dirigentes de Boca y eso potencia las dificultades. Es que varios integrantes de la comisión directiva de Boca miran de reojo a Carlos Stornelli, jefe de Estadio y Seguridad del club, que no es un hombre del ala macrista y sienten que no resuelve ninguno de los problemas que suele tener Boca respecto a la seguridad. Incluso, los más molestos con Stornelli lo señalan como hombre que responde al gobierno.


Un juego perverso y despiadado. Nadie tiene intenciones concretas de resolverlo. Al menos, nadie parece actuar en consecuencia. Mientras tanto se juega la vida de la gente que va a la cancha y quiere ver un simple partido de fútbol. Y la amenaza de un nuevo cruce está en boca de todos.

Artículos relacionados