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Rodrigo Braña escuchó a su corazón y vuelve a Quilmes, club en el que nació. A un año del Mundial y considerado por Alejandro Sabella, ¿el Chapu pensó en Brasil 2014?

Hay momentos en la vida en los que el futbolista decide dejar de lado los lujos para regresar a su primer amor. Y Rodrigo Braña lo entendió así, luego no renovar su contrato con Estudiantes y más allá de esperar una oferta seductora del exterior que nunca llegó, en su cabeza siempre estuvo volver a vestir la camiseta de Quilmes.

El Chapu es una institución en el conjunto Cervecero. Vive en la localidad vecina de Berazategui, logró el ascenso en el año 2003 luego de varios intentos y se clasificó a la Copa Libertadores 2005. Ese año se marcho a Estudiantes y allí logró dos títulos locales y la Libertadores 09, pero siempre soñó con retirarse en su club.

Sin embargo y de cara a una temporada particular, se abre un interrogante con la Selección Argentina que probablemente tanto él como Alejandro Sabella hayan tenido cuando se cerró la negociación: ¿Y sus aspiraciones de jugar el Mundial del año próximo? ¿Es el equipo de Nelson Vivas la vidriera de cara a Brasil 2014?

El aguerrido mediocampista central, el mejor de los últimos años en el fútbol argentino, sabe bien que los próximos 12 meses serán clave para sus aspiraciones mundialistas. En un principio y cuando maduraba su proyecto de dejar el Pincha luego de ocho años y medio, su idea era pasar al fútbol brasileño, hoy por hoy el líder en Latinoamérica, incluso por sobre México.

Finalmente no prosperaron aquellos sondeos que había recibido y, fiel a su promesa de no jugar en otros clubes del fútbol argentino que no fueran Estudiantes o Quilmes, aceptó la propuesta del Cervecero. Sabido es que en este equipo, más allá de tener garantizado el amor de sus hinchas, deberá pelear para mantener la categoría, muy diferente a sus tiempos de gloria en el León.

Y si se retoma la cuestión de la Selección, Braña tiene en cuenta que es el gran mimado del entrenador, que no sólo lo convocó incluso en momentos de altibajos sino que también lo tiene pensado como la primera alternativa a Javier Mascherano como volante de contención y relevo permanente.

De todas formas, el interrogante queda abierto y la respuesta solamente es propiedad del Chapu y Pachorra: ¿Habrá relegado su sueño de disputar el Mundial para cumplir su promesa de jugar en el club que lleva en el corazón? ¿O confía ciegamente en el entrenador y en su propia capacidad para no perder ese lugar de privilegio con la celeste y blanca?

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