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Con Central en la segunda categoría, a alguien se le ocurrió organizar un amistoso entre los dos grandes de la ciudad. Incidentes y un megaoperativo de seguridad. ¿Vale la pena?

Germán Esmerado
Redactor
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Rosario es la tercera ciudad más populosa de la Argentina, con un poco más de un millón de habitantes. Ubicada en la margen del Río Paraná, y con uno de los puertos no marítimos más importantes de Sudamérica, la Chicago Argentina concentra el 80% de las exportaciones de cereales, aceites y granos del país. Es la principal metrópoli de la zona central de la Argentina y también es cuna de la bandera patria. Y además, en Rosario están Central y Newell's.

Sin lugar a dudas, Rosario es la ciudad en la que se vive más intensamente el fútbol. El clásico entre La Lepra y El Canalla exacerba siempre una de las rivalidades más importantes del país, sino la más importante. Sí, el derby rosarino es más pasional que un Boca - River. Rosario es una ciudad polarizada entre dos pasiones futboleras, y los chispazos suelen ser moneda corriente en las calles, donde a veces el famoso folklore del fútbol se transforma en violencia e incidentes.

Con Central en la segunda categoría, y Newell's en la Primera División, hace 3 años y medio que estos dos grandes del interior no se enfrentan en la cancha. Con esta realidad actual, a alguien se le ocurrió que sería buena idea jugar un amistoso entre ambos clubes. Ese alguien es el empresario Guillermo Tofoni, CEO de la empresa World Eleven que, entre otras actividades, organiza amistosos para la Selección Argentina alrededor del mundo.

Claro que un Newell's-Central no es un partido cualquiera. La rivalidad es tan grande que, históricamente, varios de sus partidos no culminaban por los incidentes, tanto dentro como fuera de la cancha. Durante la década de los '90 era muy raro ver a los 22 jugadores en el campo del juego luego del pitazo final.

Volvamos a la actualidad, entonces. En los últimos días, varios incidentes se dieron en locales vinculados a ambos equipos. Algunas subsedes de Rosario Central fueron atacadas mediante quema de neumáticos o bien con pintadas, cargadas por el presente de la Academia en la B. La respuesta no se hizo esperar y un local de venta de productos de Newell's fue incendiado con bombas molotov por hinchas de Central. Lo más grave sucedió en la madrugada del jueves, cuando un grupo aparentemente de hinchas Canallas quiso ingresar a la sede de Newell's en Bella Vista. Allí fueron avistados por dos policías y los "hinchas" les dispararon con arma de fuego antes de escapar. Una locura.

A todo esto, la seguridad rosarina decidió que el encuentro se dispute sin público visitante. Esto incluso antes de los incidentes. Muchos se preguntaron, entonces, para qué organizar estos amistosos, si ya se sabía que iban a traer incidentes, y si ya desde el vamos se iba a planificar jugar sin visitantes. Hasta Gerardo Martino, entrenador de la Lepra y hombre sensanto, criticó la medida: "Es inaceptable que se juegue sin público visitante. Hay cosas más importantes que el fútbol". Pero bueno, una desprolijidad más no le hace nada al golpeado fútbol argentino.

Se sabe, entonces, que los ánimos están muy caldeados en Rosario como para hacer un amistoso entre Central y Newell's.  Siempre lo están, pero con el Canalla en la B, las chances de que haya incidentes se multiplican. Conociendo esto, solo a alguien ajeno a la realidad rosarina se le podría ocurrir organizar no uno, sino dos amistosos. Ese alguien, como ya se mencionó, es Guillermo Tofoni. Luego de ver las dificultades que tuvo para organizar los partidos, el empresario aseguró, a modo de chanza, que "sería más fácil organizar un Argentina-Inglaterra en las Malvinas".

Con el socialismo en el poder, la política también juega su parte en este desmadre futbolístico. El Secretario de Gobierno, Fernando Asegurado, sostuvo que "jugar los clásicos es la forma de ganarles a los grupos minoritarios y violentos".

Es una lástima  que se tengan que jugar dos clásicos, uno en cada cancha, porque los organismos de seguridad, tanto provinciales como municipales, no pueden garantizar el normal desarrollo del espectáculo si se jugara con público visitante.

Lo cierto es que este domingo, finalmente Central y Newell's se verán las caras en el Gigante de Arroyito. Con un megaoperativo de seguridad mediante, el primero de los dos amistosos (el otro será el domingo 29 en el Coloso del Parque) les traerá a los hinchas de ambos equipos la oportunidad de que ambos clubes se enfrenten en la cancha nuevamente luego de algunos años. Ojalá que sea en paz.

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