thumbnail Hola,
Argentina se metió en el Mundial de la mano de Sabella con tranquilidad y solvencia.

Del panzazo de Maradona a la plancha de Sabella

Argentina se metió en el Mundial de la mano de Sabella con tranquilidad y solvencia.

Diego Maradona - Argentina-Perú 10102009

Hace cuatro años, el Monumental pasaba por uno de los momentos de mayor angustia en la historia de la Selección. Hoy todo cambió y Sabella tiene tranquilidad para ajustar piezas.

  Luciano Román Garzo
  Redactor
  Goal.com Argentina
Seguilo en

Hay quienes dicen que las comparaciones son odiosas. Según cómo se hagan: más odioso es tener que sufrir por falta de idoneidad, algo que sucedió a esta misma altura del año 2009, cuando el estadio Monumental fue testigo de una de las situaciones de mayor zozobra para el equipo nacional.

Afortunadamente, ese 10 de octubre apareció Martín Palermo para darle la victoria al conjunto que en ese entonces dirigía Diego Maradona, y escribir así uno de los capítulos más apasionantes de su carrera. La alegría era inconmensurable. Las dos imágenes de ese día son la del Titán mirando al cielo bajo la lluvia que le dio un tinte dramático a la tarde, y el panzazo de Diego dentro del campo de juego cuando quedaban escasos minutos para el final partido ante Perú. No era para menos, esos tres puntos le permitían a Argentina clasificarse al Mundial de Sudáfrica con un empate ante Uruguay, pero... ¿Hacía falta llegar hasta ese límite?

Hoy es 11 de octubre. Argentina volvió a ganarle a Perú, esta vez sin su columna vertebral. El ítem: “Clasificar al Mundial” ya está tachado en la lista de Sabella desde hace un mes y no habrá presiones en la excursión al Centenario para enfrentar a Uruguay. Sin embargo, cuatro años y un día después del diluvio, no hay gente llorando a la salida del Monumental, ni el desahogo que sí desbordó el estadio aquella noche, en la que ni siquiera se había logrado la clasificación. Más bien, hay cierta tranquilidad, un poco perturbada por un arquero y una defensa que no convencen -nunca lo harán- como el ataque, y un técnico como Alejandro Sabella, que lejos está de tirarse de palomita para festejar, sino que hace la plancha para pensar.

A favor de Maradona, es cierto que la madurez de los futbolistas es otra, pero en su contra hay que reconocer que varios jugadores ocuparon puestos que no eran los suyos, y particularmente en ese partido hubo cuatro titulares que ni siquiera estuvieron en el plantel que viajó a Sudáfrica: Rolando Schiavi y Emiliano Insúa en defensa; Pablo Aimar y Enzo Pérez en el medio. Además, hay que agregar que el remate previo al gol de Palermo fue de Federico Insúa, otro que tampoco conoció la tierra de Nelson Mandela.

Cuánto cambió todo, ¿no? Hoy Alejandro Sabella tiene la lista casi definida y también se guarda nombres para agregar en caso de que alguna fatídica lesión margine del Mundial a alguno de sus elegidos. Nunca hay que olvidar aquel puñal que nos clavó Suecia en Corea-Japón 2002, adonde la Selección argentina había llegado como favorita tras ganar las Eliminatorias con un margen ampliamente superior al actual. Nadie sabe qué pasará en Brasil el año próximo, pero a una fecha del final de la clasificación, nada más lindo que hacer la plancha.

Artículos relacionados