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Cómo aquella noche por la Copa América ante Costa Rica, el público cordobés explotó y mimó a Messi, quien devolvió un golazo con dedicatoria decretando amor mutuo.

Las 60 mil personas que acudieron al Estadio Mario Alberto Kempes sabían que iban a ver in situ al mejor jugador del mundo, y estuvieron a la altura del que seguramente haya sido el evento deportivo más importante que tuvo Córdoba como anfitrión en su historia: Argentina-Paraguay por la séptima fecha de las eliminatorias sudamericanas rumbo al Mundial Brasil 2014.

El público cordobés, como siempre colorido y destacado, deliró antes, durante y después del partido. Deliro antes, durante y después de ver a Messi. Especialmente se hizo escuchar ante cada gambeta y corrida del crack argentino. “Messi: me haces más feliz que mi esposa”, con esta bandera manuscrita vasta para describir cómo mimó el hincha de la Docta al futbolista del Barça. En una noche que iba a tener varios ida y vuelta en está relación Messi-Córdoba que se comenzó a gestar en aquella jornada nocturna de Copa América (11-7-2011).

Cuando sonó la ya habitual música FIFA en la salida de los equipos, el Kempes estalló en aplausos y cantos de amor para Messi y la Selección. El momento del himno argentino, será recordado como otra postal sublime por todos los presentes en el Olímpico de Córdoba. Y los estallidos emocionales iban uno tras otro; primero con el gol de Di María, luego con el gol de Higuaín y por último lo más esperado: el golazo de tiro libre de Messi. Es que las 60 mil almas presentes en la cancha, estaban esperando por el gol de Lio. Y Lio estaba esperando devolver tanto cariño con una de sus magistrales obras de arte. Fue así que tras ese golazón llegó la emoción de la noche y le estrella del fútbol mundial sintió que saldó su deuda con el simpatizante cordobés. Tras su gol, Messi se tocó el corazón y lo dedicó a todo el público que llenó el estadio. En una muestra más de  amor mutuo. Es que la Pulga nunca fue fue tan ovacionada cómo lo fue en Córdoba Capital.

Messí encendió a un estadio que vibró con el equipo argentino, y la gente devolvió con una nueva hermosa pared: “Qué de la mano, de Lío Messi… todos la vuelta vamos a dar”, corearon desde los cuatro costados tras el tercer gol argentino a los 19 minutos del complemento. El resto fue un show aparte desde las tribunas del ex Chateau Carreras, sumado al “qué de la mano, de Lio…” sonaron al unísono los mejores hits argentinos: “Volveremooo’, volveremooo’… Volveremos otra vez… Volveremo’ a ser campeones, como en el ‘86”; “El que no salta es inglés” y  “El que no salta, no va al Mundial”. Para finalizar la noche con el infaltable “Olé, olé, olé… olé, olé... olé, olá… ooohhh Argentina, es un sentimiento, no puedo paraaar”.

Fue una noche a puro feedback entre la albiceleste y el cordobés, entre Messí y Córdoba. Como aquella noche fría de julio del 2011, la Selección volvió a ganar, volvió a gustar y volvió a marcas de a tres en la Docta. Argentina continúa invicta en Córdoba,  donde jugó 33 partidos de los cuáles ganó 25 y empató los restantes; un dato más para argumentar el feeling entre el conjunto nacional y la cuidad. Argentina nunca perdió en Córdoba y para reforzar la hipótesis, no es un dato menor que en tierras cordobesas se le volvió a ganar como local por eliminatorias a Paraguay después de 40 años.

 “Estoy muy feliz, Córdoba me hace sentir muy feliz. Ya me lo demostró en la Copa América y ahora por los puntos en eliminatorias. Estoy muy agradecido”, sentenció Lio en zona mixta post victoria. Así se cerraba un nuevo capítulo de este romance. “Dulce Amor”, tituló el diario Día a Día de Córdoba en su sección deportiva.

Ya fue publicado que en aquella noche del 11 de julio de 2011 Córdoba se enamoró de Messi y Messi se enamoró de Córdoba. Hoy se puede afirmar que ya se trata de un romance consolidado. A base de más mimos, más gambetas y un tremendo golazo… Messi-Córdoba es una pareja estable y el amor continúa. Un amor consolidado.

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