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Leo no tuvo una buena temporada ni fue el mejor, pero el fútbol argentino resurgió en el Goal 50 con jugadores de rol, vitales en el camino hacia la final de Brasil 2014.

Lionel Messi metió 91 goles y parecía que Argentina ya había ganado el Mundial. Pero la temporada siguiente no fue tan perfecta. Es más, estuvo lejos de rozar siquiera esos números y el fuerte de Messi terminó estando en otro lado. No fue muy diferente lo que mostró el premio Goal 50: a un Leo metido entre los mortales y varios jugadores de rol de la Selección que estuvieron entre los mejores 35 jugadores del mundo.

Messi no se apagó. Pasó de ser una luz, de meterse al arco con pelota y todo en la 2012/2013 a entender sus limitaciones físicas en la 2013/2014. Pero, ¿fue por esa baja de nivel (físico o goleador) de Messi que subieron los otros en el rating? ¿O son dos cosas independientes?

Si salimos de Goal 50, el premio que acaba de levantar Cristiano Ronaldo -fue seguido por Arjen Robben y Messi fue apenas tercero- por tercera vez en su carrera, la historia es similar. Y las preguntas también. ¿Argentina llegó tan lejos porque se dejó de depender de Messi? O, si Messi hubiera estado mejor, ¿habríamos logrado el mismo funcionamiento y habríamos ganado con holgura todos los partidos que costaron un horror?

El Goal 50 lleva siete años. En tres ocasiones ganó Messi (2009, 2011 y 2013), en otras tres ganó el portugués y en el medio se metió Wesley Sneijder (2010). Desde entonces, Messi siempre estuvo por ahí. Pero antes de esta temporada, ya se le había entregado el premio y ni se había jugado un partido. Lo mismo que en el Mundial: se esperaba que fuera la figura de un equipo desbalanceado. Nada de eso sucedió.

Si se analiza la historia del Goal 50, Argentina fue de más a menos, tocó fondo justo en la mejor temporada de Messi y ahora parece mostrar síntomas de mejoría. Para comenzar, en la temporada 2007/2008, Leo fue segundo y lo acompañaron Agüero, Cambiasso, Mascherano, Riquelme y Zanetti.

Un año después, Messi ya era el mejor y estuvieron con él otras figuras como Gonzalo Higuaín, Diego Milito, Mauro Zárate y Juan Sebastián Verón. Ya en 2010, con los argentinos de Inter como destacados, Messi volvió ser el segundo mejor y Milito (5º, cuando bien pudo ser primero), Zanetti, Cambiasso, Tevez, Higuaín y Di María se sumaron a la lista.

Argentina era líder. Pocos países tenían tantos jugadores entre los mejores 50 del mundo. Pero algo cambió en los años venideros y lo que parecía ser garantía, pasó a ser una limitación. Así, en la 2010/2011, Argentina puso varios jugadores pero todos de características ofensivas entre los 50 mejores: Carlos Tevez , Sergio Agüero, Javier Pastore, Ángel Di María y Lucas Barrios fueron los que estuvieron junto a Lionel Messi. ¿Por qué eso sería algo malo? La respuesta la pueden dar los que criticaban que la Selección estaba desbalanceada. Muchos y buenos delanteros, pocos y malos defensores.

Más claro fue lo que ocurrió en los últimos dos años. En 2012, hubo tres: justo los delanteros que se esperaba que brillaran en el último Mundial de Brasil. Sólo Messi pudo seguir entre esos el año pasado y se le sumó un tímido Scocco que había aprovechado al gran Newell's del Tata Martino para hacerse un nombre a nivel internacional. Con los 91 goles de Leo, parecía que Argentina se animaba a presentarle batalla a cualquiera. Pero...

Pero esta temporada la historia fue bien diferente. Como en el Mundial. Messi pasó de Dios a gran jugador y aparecieron los jugadores de rol. Ángel Di María (el trabajador de los que pudieron haber sido los 4 Fantásticos), Javier Mascherano y Enzo Pérez -de gran trabajo en Benfica y prolijo Mundial.

Argentina parece mostrar un resurgimiento a raíz de lo que se ve en el Goal 50. Cuatro jugadores que duplican la performance del año pasado, pero que todavía están lejos de las variantes que tenía el país en 2010.

Con los resultados ya puestos, se repite la pregunta: ¿qué hubiera pasado si Messi era el de 2013 en Barcelona o en Brasil? ¿Le habría hecho bien o mal a la Selección? ¿Si hubiera jugado como un año antes, habría sido suficiente para ganar el Mundial o el resto habría bajado de nivel y habría sido Messi-dependiente?

Las supuestas respuestas las podemos dar entre todos. Lo que queda claro es que Messi no tuvo su mejor temporada y, además, no fue el mejor de la temporada.

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