Debutó con un triunfo

En su estreno en un certamen internacional, Belgrano venció 1-0 a Vélez, pero mereció más. El gol lo convirtió Sabia, en contra. Domínguez se fue expulsado.

En el primer duelo entre argentinos en la Copa Sudamericana, Belgrano se quedó con un justo triunfo ante Vélez. Tanto que el resultado que se quedó corto: fue 1-0, pero los de Zielinski merecieron ampliar la diferencia. Encima, se trataba nada menos que del debut del conjunto cordobés en un certamen internacional. Una noche redonda.

Desde los primeros minutos, el Pirata impuso su estilo: presionó a Vélez en todas las líneas, volcó su juego hacia los costados y tuvo las chanches más claras de la mano de Velázquez, Márquez, Pereyra y Farré, la figura del partido. Pero insólitamente, el único gol del encuentro llegó desde los pies de un jugador de Vélez.

A los 15 minutos, Pereyra cruzó la pelota desde la izquierda para Velázquez, quien remató al arco, pero la pelota se desvió en Juan Sabia y el defensor del Fortín terminó convirtiendo en su propio arco. El equipo de Gareca nunca pudo reaccionar y el conjunto cordobés siguió haciendo méritos para ampliar la diferencia.

De hecho, en los últimos minutos de la etapa inicial, Sebastián Sosa salió a tapar a una pelota y se la dejó servida a Márquez, quien remató con el arco vacío, pero su remate se fue muy cerca. Increíble. Injustamente, el Celeste se fue al vestuario con un solo tanto a favor.

Y en la segunda parte, se repitió la situación. Vélez nunca pudo quebrar la última línea de Belgrano. Intentó por todos los sectores, Insúa buscó por el medio, pero todas las jugadas terminaban en centros previsibles desde los costados y con pelotas perdidas antes de poder ingresar al área. Por mérito de Belgrano, claro, pero también por la imprecisión que mostró el equipo de Liniers. El Pirata, ordenado, paciente y con mucha presión, siguió esperando y volvió a tener las más claras.

Vélez sólo estuvo cerca del empate en los últimos minutos del complemento, por la insistencia de Insúa, el mejor del equipo; la presencia siempre peligrosa de Pratto en el área y por varias jugadas de pelota parada que pudieron complicar a Belgrano. Pero Olave, entre buenas y malas, terminó salvando a los cordobeses.

Y para colmo, Sebastián Domínguez se fue expulsado por un supuesto codazo a Bueno. A partir de allí, Vélez empezó a ver el resultado con buenos ojos. Gareca lo sacó a Insúa y atacó con menos insistencia. Y Belgrano cuidó su arco para no recibir una sorpresa que hubiera sido todavía más injusta que la corta diferencia en el marcador.

Los cordobeses merecieron más, pero sólo consiguieron un gol en casa. Lo positivo es que no recibieron tantos en condición de local. Vélez sabe que, a pesar de la derrota, salió ganando desde el resultado. Ahora, ambos se enfrentarán el próximo 29 de agosto, en Liniers. La llave está abierta. Pero el Fortín deberá trabajar si quiere pasar a los octavos de final de la Copa Sudamericana. Esta noche todos los méritos fueron de Belgrano.