thumbnail Hola,

El Ciclón se mide esta noche ante Cruzeiro por los cuartos de final de la Copa Libertadores y sabe que, de clasificarse, tendrá las chances que no tuvo en décadas en el certamen.

Ilusión histórica, sueño nunca cumplido, anhelo esquivo, Copa despechada. San Lorenzo ha vivido gran parte de su historia con una obsesión sin resolver, la Copa Libertadores. Aquella que en su primera edición, allá por 1960, se sintió ofendida por el desinterés del equipo de Boedo (le cedió la localía a Peñarol en la definición de las semifinales) y nunca jamás se le entregó. Y hoy, noche en que podría volver a acercarse a ese deseo, es una buena oportunidad para analizar las chances de romper ese hechizo de mas de 50 años.

San Lorenzo llega con ventaja a Brasil para el partido de vuelta ante Cruzeiro. En caso de superar esta noche la llave contra los mineiros -con no perder le alcanza, o una derrota por un gol de diferencia siempre y cuando anote al menos un tanto en Belo Horizonte- San Lorenzo regresaría a semifinales de la Copa por primera vez después de 26 años (eliminado por Newell's en aquella ocasión).

Y la ilusión tiene de dónde sostenerse. Porque el equipo del Patón Bauza dio algunas muestras de caracter, al punto que en Belo Horizonte el partido de esta noche es considerado como una final adelantada. El Ciclón terminó como el segundo peor clasificado a la segunda fase, pero para eso dejó en el camino a Botafogo -en una noche épica con tres goles necesarios, el último sobre la hora- y luego, en octavos, a Gremio, el segundo mejor clasificado.

Y lo que queda, en caso de superar el escollo Cruzeiro, no pareciera ser tan complicado (fácil, en esta Copa, no hay nada, y en especial para San Lorenzo): en caso de ganar, se enfrentaría en semifinal al vencedor de la llave Lanús-Bolívar. El conjunto de los Mellizos Barros Schelotto igualó en su cancha 1-1 y deberá revertir la serie en la altura de La Paz. Y si bien no será una tarea sencilla, el Granate ya dio muestras de coraje: comenzó la copa con un empate y dos derrotas, pero desde entonces está invicto con cuatro triunfos y dos igualdades. Además, por el torneo local, Lanús goleó 4-1 a los de Bauza hace un mes.

En el caso de los bolivianos, con 30 participaciones en la Copa pero una sola presencia en semifinales (1986), el camino fue muy similar al de su rival: solo sacó dos puntos en los tres primeros partidos, pero tres victorias al hilo lo metieron en octavos, donde eliminó a León de México con dos empates. En total, igualó cinco de nueve jugados, pero perdió uno solo. Su experimentado entrenador, el español Xabier Azkargorta, es uno de sus puntos fuertes, además de la siempre temida altura (su estadio, el Hernando Siles, está ubicado a 3600 metros sobre el nivel del mar).

Y del otro lado del cuadro están Defensor Sporting, de Montevideo, y Atlético Nacional de Medellín, que se enfrentan mañana. Los uruguayos ganaron cinco, empataron dos y perdieron dos en lo que va del certamen. Sin tradición copera, los dirigidos por Fernando Curutchet están invictos en su cancha en el certamen, pero a nivel local están octvos de 16 clubes, y de los últimos ocho partidos solo ganaron dos. Sin embargo, el golpe que le dieron a los paisas en su cancha (triunfo por 2-0), más un gran nivel mostrado ante Cruzeiro en la fase de grupos (triunfo 2-0 de local y empate en dos de visita) los convierte en rivales de temer, que tienen en el brasileño Felipe Gedoz su punta más filosa.

Los colombianos, con Juan Pablo Ángel como emblema, tuvieron una Copa irregular, pero se hacen fuertes de visitantes (solo perdieron un partido, contra Gremio) y no pierden la esperanza. Además, junto a Cruzeiro, es el único campeón que queda con vida en la Copa (la ganó en 1989).

Nacional de Paraguay se juega su pase ante Arsenal. Dos equipos con nula tradición en la Libertadores que también definen esta tarde un lugar entre los mejores cuatro. Los de Asunción dieron la sorpresa al eliminar al mejor de la primera fase, Vélez, luego de sacar tan solo 8 puntos de 18 posibles. Y en su casa derroraton por 1 a 0 a Arsenal, que en los últimos años ha sumado una gran experiencia en Copas pero por primera vez está jugando la segunda fase de la Libertadores. Otra vez, dos potenciales rivales que no tienen el mote de "cucos".

Fácil no será, porque nunca lo es, porque nunca lo fue. Pero San Lorenzo sabe que cuenta con una chance histórica de poder alzarse con el trofeo siempre esquivo. Primero deberá cumplir con su parte ante el bicampeón Cruzeiro (1976 y 1997) y disfrutar del Mundial de Brasil a la espera del resto de la historia.

Artículos relacionados