thumbnail Hola,

En un mano a mano con Goal, el defensor argentino, que se destaca en Stuttgart, asegura que vive el mejor momento de su carrera y se anima a tocar varios temas.

Después de su periplo por España, Emiliano Insúa [7 de enero de 1989, Buenos Aires] es hoy una de las sensaciones de la Bundesliga desde el flanco izquierdo del Stuttgart. El lateral argentino ya ha sido elegido en una ocasión en el once ideal de la jornada en Alemania, es el jugador con más minutos y más pases en su equipo, y suena con mucha fuerza para regresar con la Selección Argentina. Una de las claves de su progresión, según confiesa el propio Emiliano en exclusiva para Goal, es que ha perdido cuatro kilos desde que llegó a Stuttgart. Un lastre soltado que está permitiendo a este trotamundos apasionado del fútbol alcanzar su mejor nivel después de haberse forjado en clubes de la talla de Boca, Liverpool, Galatasaray, Sporting de Portugal, Atlético de Madrid o Rayo Vallecano. Desde la privilegiada perspectiva de quien ha mamado el fútbol en toda su extensión en varios países, y desde su excepcional formación de la mano de algunos de los mejores jugadores y entrenadores del mundo, Emiliano Insúa analiza toda su carrera con pelos y señales. En especial, su futuro en la Bundesliga y en el seleccionado albiceleste.

-Lo primero, ¿qué tal este inicio de temporada en el Stuttgart y en la Bundesliga?
-¡Bien! Muy contento. Fue un cambio muy positivo para mí, en cuanto a lo que viví el año pasado en el Rayo Vallecano, cuando mi objetivo era sumar minutos para poder mostrarme y estar en un gran equipo. Por suerte me salió esa oportunidad acá, y me encontré un grandísimo club. La dimensión del Stuttgart en la Bundesliga es muy grande a pesar de sus resultados en los dos últimos años. Tiene un estadio grandísimo, un centro de entrenamiento de lujo, todos los partidos llenamos el estadio… Es una suerte poder estar acá, y estar jugando. Lo he jugado todo, de momento y estoy muy contento. Ojalá pueda seguir así para ayudar al club a seguir subiendo en la tabla después de arrancar un poco mal.

-¿Y qué le pasa al Stuttgart para este mal arranque?
-Tuvimos una pretemporada muy buena. En todos los amistosos nos fue bien, incluso terminamos ganando 4-1 al Manchester City, con lo que las expectativas eran buenísimas. Luego empezamos la liga y creo que se dio un poco todo: mala suerte, no convertíamos las situaciones de gol, y eso que somos los que más ocasiones generamos en Bundesliga después del Bayern… Obviamente, también recibimos goles, aunque hemos mejorado en los últimos partidos. Ahora últimamente estamos acertando más y encajando menos, y los últimos partidos creo que son el camino que tenemos que seguir para subir.

-La próxima semana les toca jugar contra el Bayern, que en principio es muy superior al resto de equipos en la Bundesliga. ¿Cómo se lleva? Porque creo que en ninguna de las ligas donde estuvo había semejante superioridad de un único rival…
-Es algo similar a lo que pasa en España con el Real Madrid y el Barcelona, pero allá son dos, claro…

-Bueno, ¿y también el Atlético ahora, no?
-Sí, obvio. Pero si ves las estadísticas, en los últimos diez años, todas las ligas fueron de ellos dos excepto una para el Atlético, claro. Acá en Alemania los últimos años es verdad que la diferencia del Bayern es mucha con respecto al resto. Pero tampoco creo que sea un equipo imbatible. En los últimos partidos, sus rivales le plantaron cara, creo que ganaron un par de ellos en los últimos minutos, y es un equipo vulnerable. Tiene sus debilidades. Obviamente, son muy regulares y tienen jugadores buenísimos en ataque, y eso les hace ser muy peligrosos. Pero antes tenemos un último partido para sacar el mayor número de puntos posibles, y luego ir al estadio del Bayern para disfrutar y hacer nuestro juego. Si lo hacemos así, tendremos seguro opciones de gol. Y luego, intentar dejar la portería a cero.

-Tendrá enfrente a Robert Lewandowski, Douglas Costa, Thiago Alcántara, Thomas Müller, Arjen Robben… ¿Cómo encara un defensa un partido así? ¿Quién cree que es el más difícil de parar de entre todos ellos?
-Todos los que juegan en ataque son buenísimos, desequilibrantes, muy técnicos, con mucha velocidad… No me tocó nunca enfrentarme contra ellos, pero hay que encararlo como el resto de partidos: intentar que no tengan tiempo de pensar, y ayudar al equipo para que todos en conjunto podamos hacer un gran partido ante ellos. Lewandowski está en un grandísimo nivel, y últimamente lo que toca lo manda para adentro, así que habrá que prestarle mucha atención. Pero si no le llega la pelota a él, será difícil que marque. Hay que contrarrestar eso.

-Emiliano se está haciendo un nombre en la Bundesliga: es el argentino con más minutos del certamen y el cuarto argentino con más minutos en las grandes ligas, es el jugador con más minutos del Stuttgart, el que más pases da de su equipo, ha estado ya en el once ideal de la Bundesliga una jornada… ¿Esperaba empezar tan bien esta temporada? ¿Dónde está la clave para este gran inicio?
-La verdad es que vine con las mayores expectativas de hacerlo lo mejor posible y aprovechar esta oportunidad. Es verdad que me enfoqué en ponerme más fino, físicamente. Y desde que llegué a Alemania he bajado 4 kilos antes de empezar la temporada, y perdí también mucha grasa. Creo que ha sido fundamental en mi rendimiento, porque me siento en forma, liviano, rápido, y eso a la larga durante los partidos se nota mucho. Ahora lo disfruto porque jugar todos los partidos es muy lindo, y es una liga muy bonita. Ojalá dure mucho tiempo, porque sigo enfocado en ponerme lo mejor posible físicamente y seguir cuidándome lo más que pueda. Me siento otra vez con mucha confianza, y tengo muchas ganas. Estoy casi en el mejor momento de mi vida. No podía dejar escapar esta oportunidad ya, y pienso seguir cuidándome al máximo.

-De hecho, en este momento estaba sonando más que nunca su regreso a la Selección Argentina. No fue posible de momento, pero ¿qué daría por ir con la albiceleste de nuevo?
-¡Lo daría todo! ¡Cualquier cosa! Para nosotros es algo especial jugar para nuestro país. Es un sueño ponerse esa camiseta. Me tocó vivirlo y sé lo que es, por eso quiero repetir. Sé que primero hay que hacerlo bien en el club y demostrar lo que uno tiene. Ojalá que pueda llegar pronto esa oportunidad.

-Si tuviera al Tata Martino delante, ¿qué le diría para convencerle de que le incluyese en la Selección?
-Pues le diría que viniera a ver algún partido del Stuttgart. Imagino que los estará viendo, pero por suerte me tocó jugar todos los partidos, y me siento cada vez mejor, con ganas de mejorar. La confianza que te da el técnico influye mucho en el rendimiento. Si viniera a ver un partido, podría contarle yo mismo al seleccionador el gran momento físico en el que estoy [ríe].

-¿Qué le parece que no llamara a Messi con la Selección Argentina, todavía lesionado, pero con el Clásico a las puertas?
-Ojalá hubiera podido estar. Porque hoy en día… bueno, hace muchos años, es el mejor jugador del mundo y tenerlo con Argentina es un privilegio para todos los argentinos. Cuando está él en la cancha se nota muchísimo la diferencia. Ya sólo con estar presente da miedo e inseguridad al rival. El partido de Brasil va a ser importantísimo. Hubiera sido maravilloso tenerle.

-Dice mucho que ve a Lionel Messi como el mejor jugador del mundo tras haber jugado con él, pero también haberlo hecho en tantos grandes clubes con tantos grandes jugadores como Liverpool, Atlético de Madrid, Boca Juniors… Igualmente, también ha estado con muchos entrenadores y muy buenos: Frank Rijkaard, Paco Jémez, Cholo Simeone, Domingos Paciencia, Rafa Benítez, Alexander Zorniger ahora… ¿qué es lo que más le gusta de algunos de ellos?
-¡Es que Messi fue el mejor jugador con el que jugué… y lo seguirá siendo! Ojalá que pueda volver a compartir cancha con él, porque será buena noticia [ríe]. Es verdad que tuve muy buenos entrenadores, de lo mejor que puede haber hoy en día. De Benítez siempre lo digo: ha sido mi formador profesionalmente, el que me terminó de formar, el que me lo enseñó todo de lateral izquierdo, y le estoy muy agradecido por la confianza que me dio en el Liverpool y todo lo que me demostró en esos tres años y medio con él. Me encantaría volver a trabajar con él, porque es algo que se aprovecha y se disfruta mucho. Luego tuve a Rijkaard poco tiempo, pero es una lástima que se haya retirado, porque además de buen técnico era una gran persona. Y creo que el segundo mejor técnico que tuve fue el Cholo Simeone, por todo lo que hizo en el Atlético. La verdad es que es un técnico que lo deja todo en los entrenamientos y en los partidos, está implicado siempre al 100%. Tácticamente se empeña también muchísimo. Es también un enfermo de la táctica y de todo lo que requiere el juego dentro del campo. Obviamente, es muy lindo escucharle y verle entrenar si uno quiere ser entrenador en el futuro. Luego del resto de entrenadores siempre te llevas cosas positivas de cada uno de ellos. Todos son diferentes, todos con su estilo. Ahora por ejemplo, Zorniger tiene un estilo muy ofensivo, le gusta atacar al rival, presionarle arriba todo el partido. Requiere de mucho sacrificio, pero luego se disfruta porque atacamos mucho y tenemos muchísimo la pelota. Llevamos el partido a un ritmo que el rival a veces no lo soporta y eso nos hace llegar muchas veces a puerta contraria.

-Dice que Simeone es “un enfermo de la táctica”, como Rafa Benítez. Pero en España al entrenador del Real Madrid le han colgado la etiqueta de “defensivo”. ¿Cree que es justa esa etiqueta?
-Son muy parecidos los dos entrenadores. Benítez también es un enfermo de la táctica. Los dos se empeñan mucho defensivamente, se preocupan mucho de que el equipo no sufra defensivamente, y para mí es lo correcto, porque todos los equipos hay que armarlos de atrás hacia adelante. Si no recibes goles, tienes muchísimas opciones de ganar siempre. Nos pasó en el Atlético. Había partidos que no jugábamos bien, pero no sufríamos goles, así que sabíamos que ganaríamos. E igual con Benítez. No creo que haya un técnico que sea defensivo o no, porque todos los técnicos quieren ganar y quieren hacer goles. Más que defensivos, yo los catalogaría como de técnicos inteligentes, que quieren ganar y tienen otra estrategia de plantear los partidos. Para mí, son los dos mejores entrenadores que he tenido hasta ahora. Los disfruté mucho, porque son muy inteligentes, y lo presumen todo antes de salir a la cancha.

-Supongo que en Alemania se estará hablando también mucho ahora de Jurgen Klopp… ¿qué futuro le augura en ‘su’ Liverpool?
-Me alegro mucho de su fichaje. Cuando le veía en el Borussia me encantaba cómo jugaba el equipo, era muy atractivo. Obviamente también tenía muchos grandes jugadores, pero es que se mantuvo en los primeros puestos siempre y estuvo ocho años en el Borussia, creo. Peleó la Champions, incluso, con el equipo siempre arriba. Debe ser por su forma de trabajar, por su carisma, y me alegra que lo tenga ahora el Liverpool. Después de Rafa Benítez, creo que el Liverpool no ha vuelto a tener una estabilidad deportiva. Ha perdido eso que antes sí lo tenía con Rafa. Es un equipo de los más grandes de Inglaterra, y creo que con Klopp lo ha logrado. Ahora le toca a él mostrarlo. No a corto plazo, sino que a largo plazo lo va a poder hacer después de agarrar al equipo con la temporada ya empezada. Me alegró mucho. Por el aprecio que le tengo al Liverpool, ojalá que le vaya muy bien en un futuro cercano.

-Hablando de futuro, y ya por último, ¿cuál es el futuro que le depara a Emiliano Insúa? ¿Quizás asentarse ya por fin en Alemania y en Stuttgart después de mamar tanto fútbol en tantos países y clubes distintos?
-Vivo el fútbol y cada etapa en el presente, la verdad. Siempre intento hacerlo lo mejor posible y no tengo miedo a mirar a nuevas expectativas y nuevos rumbos. Me gusta experimentar cosas nuevas, vidas nuevas, países nuevos… Por suerte me tocó jugar en las tres mejores ligas para mí: Inglaterra, España y Alemania. Obviamente me encantaría hacer un grandísimo año en el Stuttgart y quedarme muchos años, pero no lo sé… Ojalá también que el equipo acabe en los puestos altos y podamos jugar en Europa el año que viene. Pero eso nunca se sabe. Por eso siempre intento aprovechar el presente al máximo. Ojalá me siga yendo todo tan bien como hasta ahora, y que podamos terminar lo más arriba posible.

Relacionados