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El Gringo decidió ponerle punto final a una carrera de 17 años entre los que jugó en Real Madrid, Manchester United, PSG y Roma. Opinan expertos de Goal que lo vieron de cerca.

Hay cosas en el mundo del fútbol que son indiscutibles. Gabriel Heinze decidió ponerle punto final a su carrera cuando se termine este torneo y su trayectoria es intachable por más argumentos que planteen quienes lo menosprecian. No fue un central exquisito, ¿pero cuántos lo fueron a lo largo de la historia de este deporte? Fabio Cannavaro no salía del área tirando caños y sin embargo fue elegido como el mejor jugador del Mundial 2006.

El Gringo cumplió su sueño de debutar en Primera División en Newell’s, en 1997, y algo le vieron, porque desde el año siguente hasta 2012 permanecería en Europa, entre España (Valladolid), Portugal (Sporting), Francia, Inglaterra e Italia. Jugó en las mejores ligas, pero muchos lograron eso. Sin embargo, el sello distintivo de su carrera es que se puso las camisetas de los equipos más grandes del viejo continente: las de Paris Saint-Germain y de Olympique de Marsella en Francia, la de Manchester United en Inglaterra, la de Real Madrid en España y la de Roma en Italia.

En cada país dejó su huella -en algunos más que otros- y por eso les preguntamos a los especialistas que Goal tiene alrededor del mundo. Y ellos recuerdan su paso.

Alberto Pinero – Goal España

Estuvo en el Real Madrid dos temporadas, pero no tuvo demasiados minutos en cancha. Por varios motivos, uno de ellos es que Pepe y Cannavaro estaban en un gran nivel mientras que Heinze ya venía del Manchester United con 30 años. Se valoraba mucho su experiencia y su profesionalismo en el vestuario, donde se decía que era inflexible y mandaba como el más experimentado pese a no llevar mucho tiempo en el club. De hecho, siempre era el relevo habitual en la defensa cuando faltaba un central o un lateral zurdo. Heinze llegó en una mala época al Real Madrid. Sobre todo, en su segunda temporada, que fue cuando dimitió el presidente Ramón Calderón, despidieron a Bernd Schuster y cayeron eliminados en Champions por el Liverpool, pero en Madrid hay un buen recuerdo de su paso por la Casa Blanca.

Hocine Harzoune – Goal Francia

Gabi Heinze y Juan Pablo Sorín ganaron la Copa de Francia con PSG en 2004, pero no pudieron jugar la final porque habían sido convocados para la Selección argentina. Ese día, los hinchas llevaron una bandera que decía: “La copa para Gabi y Juampi”, en agradecimiento a lo que habían hecho durante esa temporada. Después de eso, Heinze se fue a Manchester United. Cinco años más tarde se puso la camiseta de Olympique de Marsella, algo inusual ya que es el otro grande del país galo, y ganó una liga. Loic Rémy, una de las promesas de Francia, contó que Heinze siempre estuvo junto a él motivándolo: “Sos mucho mejor que esto. No dudes de tu potencial”, le insistía el Gringo, que a pesar de haber jugado en los dos equipos más grandes de ese país, sigue siendo querido por ambas hinchadas.

Renato Maisani – Goal Italia

Heinze jugó sólo una temporada en Roma. Llegó a los 33 años y lo que más se esperaba era que transmitiera su experiencia, y eso fue lo que sucedió. Fue el guía de la defensa aunque su aventura italiana coincidió con la mala gestión de Luis Enrique, y por eso al final de la temporada en el club decidieron ceder a algunos y desvincular a otros, entre los que se encontró Heinze. Sin embargo, la gente siempre lo valoró como referente y lo consideraban un guerrero adentro de la cancha.

Luciano Garzo - Goal Argentina

Después de tantos años en Europa, Heinze podría haber hecho un último negocio millonario e irse a jugar a algún destino exótico en donde le pagaran lo que ni todos los clubes juntos de Argentina podrían. Sin embargo, casi que hubo un acuerdo tácito entre él y otras viejas glorias de Newell's: el club estaba devastado y el equipo de fútbol, al borde del descenso. Hasta el Tata Martino participó de este pacto y con el Gringo como estandarte, no sólo lograron rescatar a tiempo al equipo, sino que lo llevaron a lo más alto del fútbol local y también lo dejaron a un paso de una final de Copa Libertadores. Garra, temple, presencia y experiencia; atributos que pocos jugadores tienen, pero que a Heinze le sobraron para ponerse las camisetas más pesadas de Europa y hacer historia con la de Newell's.

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