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La actividad del mercado de pases de este año en Europa demostró que grandes traspasos pueden desencadenar en una serie de fichajes relacionados entre sí.

A mediados de 2013 se dieron algunas transferencias que provocaron una reacción en cadena que conectó a varios de los clubes más importantes de Europa mediante la compra y venta de varios jugadores.

Tomando a Napoli como un punto de inicio, por ejemplo, al vender a Edinson Cavani a París Saint-Germain por 89 millones de dólares, obtuvo el dinero suficiente como para fortalecer su plantel con el trío proveniente de Real Madrid integrado por Gonzalo Higuaín (u$d 51M), José Callejón (u$d 13,8M) y Raúl Albiol (u$d 16,5 M).

La venta de esos tres jugadores le permitió al Merengue romper el mercado y el récord mundial en las transferencias con la compra de Gareth Bale por 138 millones de dólares. La llegada del galés forzó a que la Casa Blanca se desprendiera de Mesut Özil -vendido a Arsenal en u$d 69 M- y también de Kaká, que volvió gratis a Milan cuatro años después de que Real Madrid lo comprara por 89,7 millones de dólares.

Gracias a la venta de Bale, Tottenham contaba con una enorme suma de dinero para incorporar jugadores, y por eso le pagó 41,4 millones de dólares a Roma por Erik Lamela, luego de que el conjunto italiano le comprara a Gervinho al Arsenal a cambio de 11 millones de dólares.

Por otra parte, también hay una conexión entre las transferencias de Neymar, David Villa y Radamel Falcao. La llegada del brasileño, de la cual aún se duda mucho por un faltante del dinero que puso Barcelona, determinó el final del ciclo de Villa en Barcelona, mientras que la decisión de Falcao de dejar Atlético Madrid generó la necesidad de incorporar un delantero en el equipo del Cholo Simeone.

Finalmente, el pase de Mario Gotze de Borussia Dortmund a Bayern Munich fue el centro de una cadena de transferencias que se extendió por varias latitudes. El Dortmund recibió 51 millones de dólares por la llegada de Gotze y gastó 18 en Pierre-Emerick Aubameyang y 38 en el armenio Henrikh Mkhitaryan. La partida de este último le permitió a Shakhtar Donetsk incorporar a Bernard por 34,5 millones.

Por otra parte, para pagar a Gotze, Bayern vendió a Mario Gomez a Fiorentina por 21,4 millones, mientras que el conjunto italiano hizo lo propio con Stevan Jovietic a Manchester City a cambio de 38 millones de dólares. No obstante, el montenegrino no fue el único en desembarcar en el City, ya que también llegó Álvaro Negredo (u$d 38,6 M) tras la partida de Carlos Tevez a Juventus a cambio de 16,3 millones de dólares.

En conclusión, el mundo entero sabe que el fútbol mueve millones, pero quizás muy pocos suponían que algunas decisiones podían desencadenar una catarata de traspasos entre los equipos más grandes del viejo continente.

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