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Coincidencias que ilusionan. En la Academia hay alegría por la victoria y aunque falta mucho, algunos ya encuentran parecidos entre este plantel y el de la última vuelta olímpica.

La llegada de Reinaldo Merlo a Racing fue recibida de diferentes maneras. Hubo varios que la ponderaron, considerando que él, un viejo conocido del equipo, tenía la salvación. Por su parte, otros tantos no la consideraron positiva, pues la idea de un técnico joven y de llegada a un grupo “en formación”, se cortaba con el experimentado Mostaza.

Sin embargo, desde ese momento hasta hoy las cosas han cambiado y los resultados han sido favorables. Racing es un equipo mucho más definitivo en ataque y aunque todavía muestra falencias defensivas, la mejoría es notoria. Merlo potenció jugadores como Gabriel Hauche, quien ha vuelto al gol y a la regularidad que tenía, mientras que en el mediocampo hay mayor salida de los volantes, teniendo en cuenta que Diego Villar también recuperó gran parte de ese juego que lo llevó al equipo de Avellaneda.

Pero eso no es todo. Como marcadas por el destino, hay coincidencias que unen a este plantel con el de 2001, el año donde la Academia pudo gritar campeón por última vez, y eso, aunque apenas vaya un partido, no deja de retumbar en la cabeza de los hinchas.

Bajo la conducción del mismo entrenador, Racing tenía hace trece años a dos colombianos en su plantel, y en este caso la situación se repite. Gerardo Bedoya y Alex Viveros, ahora en su país, ven cómo Wason Rentería y Roger Martínez buscan la titularidad para brillar como lo hicieron ellos.

Tras la llegada del DT, en 2001, los cambios entre los atacantes se hicieron notar. Por eso aunque Diego Milito era el de mayor renombre, el equipo jugaba con Maximiliano Estévez y Rafael Maceratesi, a quienes alguna vez remplazaba Milito, un rol que hoy en día parece cumplir Luciano Vietto.

Asimismo no deja de llamar la atención que haya una pareja de hermanos que jueguen en diferentes equipos de Argentina y uno de ellos lo haga en Racing. En su momento fueron los Milito y los Barros Schelotto; hoy los Zuculini.

Y si se trata de lo futbolístico, no estaría de más hacer referencia a Sebastián Saja, que tal como lo fue lo fue Campagnuolo en su momento, es una pieza clave del esquema defensivo y se consolida como un arquero con experiencia.

Por eso, entre tantas otras cosas que podrían ser similares, más allá de las curiosas cábalas del entrenador y su desgastado “paso a paso”, se podría decir que hasta el clima del día del debut fue el mismo, pues la lluvia acompañó a Racing el viernes y también lo hizo en 2001, cuando en el Cilindro venció a Argentinos por 2-1.

Entonces, aunque esto no sea suficiente para un campeonato y pueda que la ilusión de los hinchas sea lo que los lleve a pensar en todo esto, hay algunos que hasta recuerdan a Pancho Maciel, por lo que la llegada de Cerro, otro ‘Pancho’, los hace sonreír pensando en que este año volverán a festejar. ¿Será posible?

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