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Se acerca el Mundial y se analizan diversos aspectos en torno a Brasil y su localía. Sin embargo, se habla más de los factores externos, que de la "mano de FIFA" en el fixture.

  Luciano Román Garzo
  Redactor
  Goal.com Argentina
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En la previa a un Mundial, siempre se hace un profundo análisis del equipo local y se explican las razones del favoritismo para ser campeón. Lamentablemente, se suelen abordar y detallar más los factores que exceden al juego y a la organización del evento, como por ejemplo presiones de los hinchas locales dentro y fuera del estadio, que los aspectos netamente futbolísticos y relacionados al desarrollo del torneo. Sin embargo, estos tópicos conforman una lista de supuestos y, en el caso de Brasil 2014, se habla más de las posibles apretadas que puedan llegar a sufrir las delegaciones o los árbitros, que de la ayuda explícita de FIFA a Brasil en el fixture, que muchos no ven.

Como ocurre de forma ininterrumpida desde el Mundial de Alemania 2006, el local es cabeza de serie en el Grupo A y disputa el partido inaugural con el equipo que en el sorteo caiga en el casillero “A2”, que en este caso será un europeo. Los dos restantes, el “A3” y “A4”, también sentirán el rigor de enfrentar al dueño de casa en las fechas subsiguientes. No obstante, a pesar de que todos van a integrar una misma zona en la primera fase, los itinerarios y la exposición al calor hostil de algunas zonas de Brasil son muy distintos.

No es casualidad. A diferencia de los dos mundiales anteriores, el 12 de junio, día en el que se jugará el partido inaugural, no habrá otro encuentro, lo que le da a Brasil un día más de descanso que su próximo rival. Hasta acá, parece un dato irrelevante, pero no se puede obviar que el duelo entre A3 y A4 será a las 13 horas del 13 de junio -vaya coincidencia- en Natal, una de las ciudades más húmedas del país, en la que ese día de este año la temperatura máxima llegó a los 30°.

La misma historia se repite días más tarde porque Brasil juega su segundo partido en Fortaleza y quien será su último rival en la zona lo hace un día después, en Manaos y a las 15 horas. ¿La temperatura de Manaos? 32° el 18 de junio de este año. De esta forma, el dueño de casa llega a la última fecha habiendo descansado un día más y sin haber sufrido el agobiante calor de Natal y Manaos, dos de las ciudades con clima más sofocante de las 12 sedes.

 PARTIDO  DÍA Y HORA  SEDE TEMPERATURA DE ESE DÍA EN 2013
 Brasil-A2  12/06 17:00  San Pablo  22°
 A3-A4  13/06 13:00  Natal  30°
 Brasil-A3  17/06 16:00  Fortaleza  30°
 A4-A2  18/06 15:00  Manaos  32°
 A4-Brasil  23/06 17:00  Brasilia  28°
 A2-A3  23/06 17:00  Recife  27°

Además de los días de descanso y las temperaturas, también hay que tener en cuenta algo que suele ser agotador: los viajes. La Copa Confederaciones dejó expuesto el problema que tendrá Brasil con los medios de transporte cuando reciba millones de extranjeros que se trasladarán de una punta a la otra del país más grande de Sudamérica. No sería extraño que los aeropuertos colapsaran, lo que seguramente modificará los planes de varios entrenadores.

Con respecto a los kilómetros a recorrer por cada selección del Grupo A, el equipo europeo que ocupe el lugar de A2 (puede ser una potencia como Inglaterra o Italia) viajará 5.534 kilómetros entre las tres sedes en apenas once días, y esa cifra incrementaría considerablemente si eligen una ciudad distinta como búnker. Quien caiga en el lugar de A4 (Concacaf y Asia), no sólo pasará por el infierno de Natal y Manaos, sino que en diez días recorrerá 4.700 kilómetros entre los tres escenarios que visitará.

Tanto dato concreto puede llegar a desviar un poco el foco principal de atención, que debe ser el rendimiento del conjunto dirigido por Luiz Felipe Scolari. Es cierto que el fútbol son 90 minutos dentro de un campo de juego, once contra once, y demás obviedades que se traen a la conciencia para intentar equiparar una situación adversa. También es real que Brasil tiene un gran equipo y contará con un Neymar más experimentado tras un año en Barcelona. Pero para entender el fútbol, la perspectiva debe poder apreciar más que un estadio con once jugadores de cada lado. De lo contrario, todo quedará reducido a analizar a partir del resultado.

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