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El entrenador de la Selección argentina volvería a probar con una línea de cinco: tres centrales y dos laterales. A casi medio año del Mundial, ¿sirve probar variantes tácticas?

Alejandro Sabella sabe que el margen de error es cada vez menor. Se acerca la Copa del Mundo y el entrenador argentino mantiene sus dudas con respecto a la defensa. En el primer partido de la gira por Estados Unidos, Pachorra probó a Facundo Roncaglia y Lucas Orbán, dos nuevas apuestas para los laterales.

Ante Bosnia, este lunes, volvería a recurrir a la línea de cinco. Un líbero, dos stopper y dos marcadores de punta. La receta predilecta del DT, ésa que usó cuando dirigía a Estudiantes de La Plata en la final del Mundial de Clubes contra Barcelona. O, más acá en el tiempo, con la Selección, en la altura de la Paz y de Quito.

En Goal, abrimos el debate: Acá, una opinión en contra y otra a favor de la decisión del entrenador argentino. ¿Sabella debe poner cinco defensores ante Bosnia?

A favor de la línea de cinco


Por Nacho Arias


Al técnico de la Selección no le queda mucho tiempo más para probar, ajustar, cambiar y buscar la mejor versión del equipo que llevará a Brasil. Es sabido que la Argentina cuenta con tantas variantes de peligro en ofensiva como problemas en su última línea. Sabella lo tiene claro y aunque restan poco más de seis meses para el Mundial, necesita aprovechar cada oportunidad para darle al menos una chance a nuevos nombres, verlos en acción y, de paso, ensayar variantes tácticas que estén bien aceitadas para usar ante cualquier situación que lo amerite, como lo hizo en La Paz y en Quito durante las últimas Eliminatorias.

Sin el capitán Lionel Messi, el entrenador argentino optó ante Ecuador por dejar a Sergio Agüero en el banco y experimentó con un 4-4-2. En el fondo, mantuvo a la dupla titular (Fernández-Garay) que, salvo algún contratiempo, jugará la Copa del Mundo, pero probó con otras caras en los laterales: Facundo Roncaglia y Lucas Orban. El rendimiento de ambos no fue el más óptimo, aunque igual es útil la prueba para la consideración de Sabella.

Contra Bosnia será otro ensayo sin Messi, una circunstancia que nadie quiere imaginar en un partido por los puntos y, mucho menos, en el Mundial; una circunstancia ideal para que Sabella meta mano, mande a la cancha a Zabaleta, Fernández y Rojo (tres titulares), a Basanta (el primer defensor suplente) y pruebe junto con ellos a Nicolás Otamendi, otro de los nombres que citó especialmente para ver en estos amistosos. Si no prueba ahora, ¿cuándo va a probar?

En contra de la línea de cinco


Por Alfredo Merlo


Sería un error. Un manotazo innecesario. ¿Para qué? En estos seis meses previos al Mundial, no hay margen para el cambio de fórmula. ¿Por qué? Si los nombres no aparecen, si la defensa no convence, si ya se probaron nombres y otros nombres en esa discutida última línea, ¿por qué no suponer que el problema no está en la defensa?

Quitar gente de un sector y reubicarla en otro, como implica ese viraje táctico, podría revelar un error de funcionamiento. Pero, si esas grietas del sistema son los riesgos que se corren por armar el equipo ideal para Lionel Messi, por qué no asumirlos como hasta ahora. La Argentina encontró en sus cuatro futbolistas de ataque una vitalidad de potencia mundial que hacía tiempo no concretaba (acaso desde el ciclo de Marcelo Bielsa). Modificar la estructura es prescindir de ese nivel.

Uno de los pocos deslices del ciclo Sabella fue la falta de criterio para elegir a los defensores. Se perdió tiempo manteniendo a futbolistas que nunca rindieron. Un rebobinado, a esta altura, es imposible.

El rival es Bosnia. Eso dice mucho, eso dice todo. Se supone que el rival de este lunes está por debajo del nivel jerárquico de la Selección. Entonces, qué mejor oportunidad que ésta, ante un equipo que estará en Brasil 2014 pero que no se postula como un desafío, para darles otra chance a Roncaglia y Orbán, de buenos presentes con sus equipos, en el esquema tradicional.

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