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Hay sólo dos candidatos posibles: Simeone y el Tata. Pero el Cholo no quiere dejar de dirigir clubes hasta los 50. Entonces, el ex DT de Barcelona es el indicado por mil motivos.

Muchas gracias, Don Alejandro. Usted hizo todo bien y, si como dijo su representante, finalmente no continúa, estará perfecto. A partir de ahora se vienen tormentas, el desgaste con los jugadores, otra vez el caso Tevez, todo el mundo se olvidará de su éxito cuando pierda dos partidos seguidos. Entendemos que Messi es un pibe difícil para tratar y que será imposible mantener la energía que le puso a esta Selección en los últimos años. Por eso...

Gracias, Sabella.

Gracias por callarle la boca a los antiguos que siguen discutiendo a un DT que pone cinco defensores en un partido. Gracias por hacer de Messi un gran jugador de Selección. Gracias por ser fiel a usted mismo y al grupo en el caso Tevez. Gracias por hacernos jugar los siete partidos. Gracias por bancar a los jugadores como Fernando Gago y Fede Fernández hasta la última instancia y por darles la chance a los Enzo Pérez y Lucas Biglia. Gracias por hablar siempre de fútbol. Por ser creíble. Gracias por decir que quiere entrar a la cancha. Gracias por casi caerse para atrás. Gracias por hacernos entender a los argentinos que también nosotros tenemos que ocupar los espacios para defender. Gracias por bancar a Chiquito Romero.

Gracias Sabella.

Gracias por ser argentino. Pero bien argentino. De esos que aman al fobal, que quieren jugar. Gracias por dedicarle la victoria a un periodista que murió en un accidente. Gracias por enseñarnos quién es Ezequiel Garay. Gracias por haber cambiado todas las veces que hizo falta. Gracias por consultar todos las modificaciones con sus asistentes, por bancarse la joda de Ezequiel Lavezzi. En fin, gracias.

Es probable que ahora usted quiera dedicarse a otra cosa. ¿La política tal vez? ¿Secretario de Deportes le va? Ya sabrá usted qué hacer después de ayudar a escribir su libro y de descansar lo suficiente como para entender lo importante que fue todo lo que nos enseñó. Por eso y por mil cosas más, es momento de pensar en lo que viene. ¿Estará usted de acuerdo con quien tiene que ser el próximo DT de la Selección?

¡Todavía no, Cholo!

Antes de que se empiece a pedir a Diego Pablo Simeone, le aviso a la AFA que es mejor que no lo llamen. Ahora no. Acaba de salir campeón de la Liga contra los dos rivales más difíciles del mundo. Casi gana la Champions. Fue el mejor DT de la temporada. Pero no es su momento ahora. No lo obliguen a decir que no.

Simeone tiene una manija en su vida, en su forma de dirigir, que no se condice con la paz y la tranquilidad que debe tener un técnico de Selección. En los mundiales no está bien visto saltar durante 90 minutos y el Cholo es un tipo con tanta energía que sería una pena que no la aprovechara con el día a día.

Diego Pablo tiene 44 años. O sea que por lo menos necesita 5-6 años para seguir saltando de un lado a otro. Y, ya que está, ganando alguna que otra copa difícil para cualquier DT del mundo. Se va a ir a Italia y puede pasar por Inglaterra si aprende el inglés. En otras palabras, tiene mucho por hacer como entrenador de clubes.

¡Bienvenido Martino!

El Tata tiene todo lo que hace falta para ser el DT de la Selección. Es imposible que alguien encuentre más fundamentos en otro que esta columna sobre Martino.

Es ganador. Lo demostró con Newell's. Ganó un título y estuvo a unos penales de meterse en la final de la Copa. Ganó un par de copas menores en el Barça y mantuvo, mientras las lesiones y los problemas internos del club se lo permitieron, al equipo como el mejor del mundo.

Tiene la edad justa. A los 51 años, está tranquilo, reflexivo. Le llegó la madurez bastante rápido. Si bien tiene ocho años menos que Sabella, hace un rato que vive los partidos de brazos cruzados y atento a dar indicaciones. Se van alejando esos momentos de locura en los que quería acogotar a un árbitro por malo.

Tiene experiencia en el fútbol internacional y ya lidió con la presión. Lo primero tiene que ver con su Mundial con Paraguay y también con el hecho de que se enfrentó a los mejores clubes del mundo con el Barça. Hizo una maestría sobre cómo lidiar con la presión de una prensa picante y defensora de sus hijos prodigios como la catalana.

Messi. El que crea que el Enano no tuvo nada que ver para que el Tata llegara a Barcelona es al menos inocente. Durante toda su estadía en Cataluña no hubo ni una pequeña muestra de roce entre los dos.

El Newell's del Tata. Fue uno de los mejores equipos del fútbol argentino de los últimos años. A diferencia del Huracán de Cappa, ganó y ganó bien. Y el resto viene detrás en lo que generó en los hinchas neutrales.

Cree en sus propias fuerzas y estudia al rival. Basta de la pavada de que si tenés a Messi, tenés que ir al frente. Alemania le hizo 7 a Brasil y se los puede hacer a cualquiera que se descuide. Basta de que se crea que por haber ganado mundiales en el pasado, vamos al frente y le pintamos la cara cualquiera. Pero tampoco la locura de ignorar lo que tenés y hacer que Messi y Agüero corran a los laterales rivales. Esa mezcla que tiene Sabella, la tiene también el Tata.

No le tiembla el pulso para las decisiones. Cuando tuvo que sacar a Xavi por jugar mal, lo hizo. Después se demostró en el Mundial que hizo perfecto. Cuando lo tuvo que hacer descansar a Iniesta, también lo hizo.

Es laburador y da gusto escucharlo hablar. Como muchos entrenadores cuando entienden el juego, dice cosas. Y es de los que llega temprano, se estresa mucho trabajando y no ahorra pasos.

Está sin trabajo. Como si todo lo anterior no alcanzara, el Tata está en su casa. Descansando. Esperando el llamado que ya está por llegar.

Claro que hay que gente que puede tener otros candidatos. Pero traigan a uno que tenga la mitad de argumentos que Martino y se discutirá.

Por ahora, lo que se puede hacer es agradecerle a Sabella e ir pensando que el DT de la Selección argentina desde agosto de 2014 se llamará Gerardo Daniel Martino.

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