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Luiz Alberto Moura, editor de Goal Brasil, no sólo cree que Romario era tan bueno como Messi, sino que dobla la apuesta: "Tiene que hacer más para llegar a ser como el Chapulín".

Romario, siempre él, ataca de nuevo. Genio con los pies, maestro con las palabras, el Chapulín (en Brasil le dicen o Baixinho, el bajito) sabe como nadie usar frases que causarán un efecto, una polémica, a veces buenas y a veces malas. Pero nadie ignora, a nadie le da lo mismo lo que dice Romario.

A veces dice cosas que nos hacen reflexionar. Primero, con declaraciones en Twitter, el exjugador banca a su compatriota e intenta amenizar las críticas por las últimas actuaciones de Neymar con la camiseta de Barcelona y le manda una voz de aliento al 10 de la Selección.

"Todos los jugadores viven fases buenas y malas, no solamente Neymar. El consejo que yo le daría es que mantenga la actitud y deje sus problemas fuera de la cancha. Él juega al lado de uno de los mejores jugadores del mundo y puede aprender con él.

Y luego, fiel a su estilo provocador, disparó: "Fui el Messi de mi época, a los jugadores les gustaba aprender de mí".

Perdón, Romario, como su fan desde niño, debo discrepar con usted. Es Messi quien precisa hacer más para ser el "Romario de esta época". En su tiempo, Baixinho, usted compartía espacio con genios y se destacaba. Cualquier niño quería ser Romario por cómo jugaba al fútbol, no por lo que vieron de un videojuego. Usted encaraba zagueros y los pasaba, así fuera en Holanda, España, Pasadena o Conselheiro Galvão.

Messi es un crack. Un gran crack. Uno de los pocos que tienen ojos en este mar de ciegos que andan por las canchas de fútbol por estos días. ¿Por eso es fácil romper récords? Sí. ¿Es más fácil jugar? Sí. El propio Romario demostró eso cuando, a los 41 años, dijo que volvía a jugar porque el fútbol estaba muy bajo de nivel.

(Asímismo, considero que Messi es uno de los mejores jugadores de todos los tiempos. No critico sus condiciones ni su calidad. Si bien juegan de cosas diferentes, Romario fue más grande).

  • Nunca vi en mis 37 años a jugador hacer lo que hizo en el partido de Eliminatorias para la Copa del 94, contra Uruguay. Agarró la pelota y dijo "el show es mío". Y así fue.
  • Nunca vi a alguien tan inteligente adentro de la cancha. (¿Se acuerdan del gol de Bebeto contra Holanda?)
  • Nunca vi a alguien tan familiarizado con el gol.
  • Nunca vi a un jugador pasar por grandes rivales y ser idolatrado por las hinchadas de todos. Pergunten a cualquier hincha de Flamengo, Fluminense y Vasco a ver qué opinan de Romario.
  • Nunca vi a alguien decidir una jugada en un espacio tan chico en fracciones de segundos como Romario hacía. Messi es parecido, pero no tanto.

No voy a hablar de los dos mil goles, ni de haber ganado la Copa del Mundo porque, para mí, eso es cosa para los libros de historia. Lo que quedan son las jugadas, la frialdad para definir, las faltas de respeto en el buen sentido. Al fin y al cabo, ese mismo jugador le tiraría un caño al mismísimo Don Diego Maradona en la Copa América de 1989 cuando el argentino era el Rey del fútbol de su época.

Uno de las grandes verdades del fútbol es que no es una ciencia exacta. Entonces, olviden los números, los récords. Miren los videos. El argentino podría aprovechar la facilidad que da internet para aprender un poco más del Genio del Área Grande.

PD: ¿Será que algún día voy a poder entrar en Argentina después de este texto?

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