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Humo. El que salía de la tribuna y el que sale de los que toman decisiones del fútbol.

¿Quién se pelea con quién?

Humo. El que salía de la tribuna y el que sale de los que toman decisiones del fútbol.

La barrabrava de Independiente / Fotobaires

Se discute si hay locales o si hay visitantes. Pero lo cierto es que da igual porque son barras. Y ellos no tienen banderas ni colores. Otra vez el fútbol argentino está en coma.

El Loquillo contra Bebote. ¿Perdón? ¿Quién contra quién?

La barra de Independiente, como la mayoría de los equipos grandes, está dividida. En dos, en tres, en cuatro. Da igual. Entonces, si hay hinchas visitantes o si son sólo locales, es lo mismo.

Pero atención. El problema no es que no haya hinchas visitantes. El problema es que hay un negocio sostenido. Y los que lo manejan son estos personajes con nombres pintorescos que siguen teniendo buena prensa. Y ahí hay una clave.

La prensa fue culpable de que estos tipos que antes los conocía sólo el que iba a la popular -y cerca del medio- ahora caminen por la calle como unos campeones del mundo. Y que tuvieran nombres, apodos, apellidos y caras. Es una partecita del problema. Pero ayuda.

Ya aburre recordar que los políticos les dan cabida, que los presidentes de los clubes no pueden hacer nada, que todos se callaron cuando Cantero -justo Cantero- intentó cambiar un poco la ecuación y que cuando juegan los grandes en otros países, todavía viajan cómodos en avión.

No hacía falta ser investigador privado para saber que a la noche se iban a enfrentar esas dos facciones de la barra de Independiente. Loquillo iba a buscar a Bebote con armas de fuego y facas -¿para qué querían facas?- para intentar hacerse del agujero que dejan los hinchas en el centro de la tribuna.

Ya fue. Se suspendió el partido contra Unión, hay 33 detenidos que todo el mundo cree que saldrán en dos días, se encontraron armas de fuego y facas. La policía y la APreViDe decidieron que así no se podía jugar al fútbol.

Y así no se puede jugar. Eso está claro. Está todo bien si quieren sacar a los visitantes si eso les saca poder a la barra. Pero que éste sea apenas el primer paso que debe continuar con inteligencia, detenciones prolongadas, anonimato de parte de la prensa, los huevos del hincha para darles la espalda y que se planten los dirigentes y los políticos.

Lo más triste es que ya lo dijimos esto, ¿no?

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