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La estrella brasileña se convirtió en la insignia del club catalán en 2003, y la piedra angular de un nuevo proyecto que pudo no haberse concretado jamás sin sus habilidades.

Puede ser muy fácil olvidar el rol de Ronaldinho en la creación del Barcelona de hoy. Guiado hasta la puerta de salida por el entrenador entrante Pep Guardiola, a mediados de 2008, el genial brasileño no formaría parte de un equipo que llegaría a mostrar el mejor fútbol del mundo y a ser aclamado como el mejor de la historia. Sin embargo, en el proyecto anterior, Ronaldinho fue la estrella, el hombre que hizo creer a Barcelona nuevamente después de un largo período. Su transferencia desde el PSG no solo cambió la historia del club catalán, sino también tranformó el juego moderno. Esta fue su historia.

Ha pasado casi una década desde que Ronaldinho cambió las brillantes luces de paris por la diversión y el sol de Barcelona. Pero el club catalán no era un lugar feliz para estar en 2003, Sin trofeos desde que Louis van Gaal los condujo al título de La Liga en 1999, Barca vivía a la sombra del Real Madrid Galáctico, tanto en España como en Europa. Necesitaban un nuevo héroe.

Por un momento, parecía que el hombre indicado sería David Beckham. Joan Laporta anunció a la prensa en junio de 2003 que su junta había llegado a un acuerdo para trasladar al centrocampista inglés desde Manchester United en aquel mercado de pases. Esto le permitió al abogado ganar las elecciones siguientes.

De hecho, el traspaso de Beckham al Real Madrid estaba acordado hacía mucho tiempo. El anuncio de Laporta, sin embargo, fue respaldado por un comunicado del United. Y el Madrid se mantuvo en silencio. El comunicado tan cuidadosamente planeado era una puesta en escena para ganar los votos de los socios. Laporta no era el favorito, pero con el gancho de Beckham, inclinó la balanza a su favor. El truco resultó, y Laporta ganó.

Pero si esa movida fue una estrategia inteligente, lo que siguió fue un plan maestro. En lugar de fichar a Beckham quien ya tenía decidido su pase al Madrid de todos modos, Barcelona gastó el dinero en llevarse a un jugador aún mejor: Ronaldinho.



United, en busca de un reemplazo ante la partida de Beckham, se había fijado en el brasileño. Pero el por entonces vicepresidente del Barcelona, Sandro Rosell, usó sus contactos de su anterior cargo con Nike en Brasil para convencer al campeón de la Copa del Mundo que iba a ser el futbolista insignia en un proyecto nuevo y ambicioso en el Camp Nou. El hombre para levantar al club. El escenario estaba listo.

Ronaldinho convirtió en su debut como local en La Liga con un remate impresionante, internándose desde la izquierda, bailando para dehacerse de dos jugadores antes de sacar un disparo imparable pegado al travesaño, en un partido ante Sevilla que comenzó pasada la medianoche debido a una disputa entre Laporta y el presidente andaluz, José María del Nido.

Pero tomó tiempo. El equipo de Rijkaard luchó y le costó ser consistente en los primeros meses. De hecho, el 2004 comenzó con una derrota por 3-0 ante Racing de Santander, que dejó a los catalanes en el 12° lugar y al holandés cerca del despido.

Pero el Barca fue energizado por la llegada de Edgar Davids en enero, con el Pitbull aportando más movilidad y la aún más necesaria mordida a un mediocampo vulnerable. Protegiendo a la defensa y permitiéndole a Ronaldinho (quien había luchado con una lesión durante buena parte de la primera mitad de la temporada) mucho más tiempo con la pelota cerca del área, donde podía hacer más daño, partiendo desde la izquierda. Y en los últimos veinte partidos, los catalanes sumaron 48 puntos, perdiendo solo en dos oportunidades. Los de Rijkaard escalaron desde el 12° puesto para culminar en segunda posición, apenas detrás del Valencia, campeón.

RONALDINHO EN BARCELONA: 2003-2008

Partidos totales
Goles
Asistencias
Títulos de La Liga
Títulos de Champions League
Trofeos totales
207
94
80
2
1
5
Ronaldinho jugó un papel clave, marcando 22 goles y asistiendo en 14 oportunidades. Hubo varios remates memorables en el camino, incluyendo uno maravilloso ante el Osasuna, pero el brasileño capturó la imaginación con su asombroso juego completo, un festival de trucos, regates, slaloms y amagues. Él jugaba para su equipo pero, además, lo hacía para los espectadores y los fans que no podían quedarse en sus asientos. Sentían siempre que algo especial estaba por suceder.

Así fue. Davids partió junto con su compatriota Phillip Cocu a mediadios de 2004, pero con el capitán de México Rafa Márquez empleado en el rol de mediocampista defensivo, Barcelona mantuvo el equilibrio y Ronaldinho continuó imparable. Hubo menos goles (13) pero más asistencias (20), a su vez que el brasileño comenzaba una prometedora sociedad con el recién llegado Eto'o. Esta vez, no hubo arranque flojo y el Barca navegó hacia su primer título de liga desde 1999. En la Champions League, vieron la salida con Chelsea en octavos de final, a pesar de un golazo de Ronaldinho, con un remate lleno de efecto, con el interior del pie derecho en Stamford Bridge, rodeado de defensores y sin apenas espacio para apuntar.

La venganza sobre el Chelsea llegaría en la temporada 2005-06, luego de dos premios FIFA al Mejor Jugador del Mundo para el brasileño, un primer Balón de Oro y una ovación en el Santiago Bernabéu por un espectáculo imponente en la victoria por 3-0 del Barca sobre sus más acérrimos rivales, que incluyó dos sensacionales goles del brasileño. El segundo de ellos dejó a los madridistas con nada más que aplausos para el 10 azulgrana. Ni siquiera Lionel Messi ha recibido tal reconocimiento en la capital española.

Esta fue una temporada estelar de Ronaldinho en el Camp Nou, y en ella, anotó otros 26 goles, incluyendo un tanto ante el Chelsea luego de una carrera y un tiro bajo. También convirtió de manera brillante ante Espanyol, Udinese y Real Sociedad. El brasileño también asistió 22 veces a sus compañeros y terminó la temporada con otra medalla en La Liga, además de la corona de la Champions League, luego de que el Barca superara al Arsenal en una tensa final en Paris.

Aquel partido no fue el mejor del brasileño, sin embargo Ronaldinho fue el jugador que hizo al Barcelona creer en tales éxitos. Él fue la inspiración, la chispa que encendió todo un proyecto. Lamentablemente, la llama se apagó la temporada siguiente.

Él es el mayor talento que he visto en el fútbol. El más grande. Ronaldinho, cuando llegó, cambió la historia de este club.

- Víctor Valdés, arquero de Barcelona

Aún brillante para la primera mitad de la temporada 2006-07, Ronaldinho agregó más goles hermosos a su ya asombroso libro de recuerdos, con un audaz tiro libre por debajo de la barrera ante el Werder Bremen, así como también una chilena ante el Villarreal. Pero las fiestas en su casa en Casteldefells tomaron su arma. El delantero perdió forma y confianza también mientras el Barcelona perdía La Liga en el último día ante el resurgimiento del Real Madrid. La siguiente temporada solo trajo más de lo mismo y no hubo trofeos en 2006-07 o 2007-08- Fue tiempo de un cambio. Laporta sobrevivió a una moción de censura, pero Rijkaard fue reemplazado por Guardiola, y Ronaldinho fue forzado a irse también, con los catalanes preocupados de que su influencia en un joven e impresionable Messi pudiera llevar al argentino por el mismo camino espinoso.

Entonces, de repente, se había ido. Otra leyenda del Barcelona que salió por la puerta trasera y rápidamente fue relegada al pasado, mientras el equipo de Guardiola construía su gran historia. Pero el rol de Ronaldinho en la creción de este especial equipo nunca debe ser subestimado. Él hizo al Barcelona creer de nuevo luego de varios años diíciles sin trofeos. Él levantó un club entero de una oscura depresión. Él cautivó a los aficionados blaugranas de una forma que ningún otro jugador ha logrado antes -ni siquiera Messi- con sus habilidades y su personalidad. Él energizó el vestuario y lideró al equipo a la clase de gloria que que tan lejana estaba cuando arribó en 2003. Él hizo la diferencia.

Puede que no haya durado mucho, pero sin Ronaldinho, ninguno de los premios recientes hubiera sido posible en Barcelona. El brasileño cambió el curso del equipo catalán para siempre, y encendió una revolución en el fútbol moderno en el proceso. Así como los dos equipos que hicieron posible su transferencia al Camp Nou se preparan para enrfrentarse este martes, para que no se olvide.

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