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Capítulo III: Una cuestión de actitud

Con mucho carácter, el Rojo se quedó con el clásico. River perdía pero lo revirtió en una ráfaga de cinco minutos. Boca sigue siendo un equipo apático. ¿Lanús? sigue arriba...

Luciano Román Garzo
Redactor
Goal.com Argentina
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La tercera fecha tuvo de todo: un partidazo en el Monumental, un clásico emocionante en Avellaneda, una nueva derrota del Boca de Bianchi ante All Boys, un gol de Oscar Ahumada, que tiene tres en toda su carrera y los hizo en los últimos tres partidos que jugó y mucho más…

Afortunadamente la puntería de los jugadores mejoró y este fin de semana hubo 24 goles, once más que la fecha anterior. Los locales volvieron a ser mayoría ya que cinco de ellos se quedaron con los tres puntos, mientras que sólo tres visitantes lograron sorprender y llevarse la victoria en cancha ajena.

El estadio Libertadores de América se vistió de fiesta con las clásicas bengalas de humo rojas de la hinchada de Independiente. Calor, fuego, intensidad. Eso le transmitió el Tolo Gallego a sus jugadores, que salieron como fieras al campo de juego, a sabiendas de que ganar el clásico significaba más que tres puntos, sino un empujón anímico que encima terminó de explotar luego del empate de San Martín de San Juan que dejó al Rojo fuera de la zona de descenso.

La impecable labor de Vargas en mitad de cancha, la velocidad de Tula y Morel como centrales para hacer desaparecer a Sand y la inteligencia de Montenegro fueron los puntos clave en la contundente victoria al equipo de Gallego ante un Racing muy tibio que demostró una alarmante falta de actitud y no estuvo a la altura del partido. Aunque la presión de estar comprometido con el promedio la tiene Independiente, los nervios se apoderaron de los visitantes, que se dedicaron a tirarle pelotazos a José Sand y buscaron poco y nada a Vietto, que una vez más fue el único que mostró algo distinto en el team de Zubeldía.

Estar en una situación límite es preocupante, pero dicha ansiedad puede ser utilizada como un arma de motivación si el conductor de un equipo es inteligente. Por eso, el mejor de la fecha fue Independiente. Lógicamente no se le puede pedir al Rojo que juegue así todos los partidos porque la influencia de clima del clásico en la mente de un jugador puede producir un rendimiento superlativo difícil de alcanzar en otras circunstancias.

El partido de la fecha fue en el Monumental, donde Tigre estuvo cerca de quedarse con todo pero en siete minutos se esfumó todo lo que había hecho. Es cierto que River no jugó bien y es menester contar que Pablo Lunatti no tuvo un buen arbitraje: dejó que Sánchez y Mercado golpearan a Botta en varias oportunidades y luego terminó expulsando al joven delantero por un empujón a Mercado, que se tiró al piso como si hubiese recibido una trompada de Tyson.

Si hay algo que vale la pena destacar en el equipo de Ramón Díaz es la actitud. El técnico sacó de la cancha a Ledesma y puso a Rojas con la idea clara de tener un hombre más en la creación y logro avasallar a su rival en ataque y arrinconarlo contra el arco de Albil, que tuvo floja resistencia en los dos goles de Luna. Para coronar la victoria, el tercer gol también vino desde el banco de suplentes y lo firmó el juvenil Iturbe con un zurdazo cruzado que quemó la red.

El que todavía no puede levantarse es Boca, que esta vez cayó ante All Boys, nuevamente sin jugar bien y con errores llamativos en defensa. A los jugadores Xeneizes todavía les cuesta pararse más adelante dentro de la cancha y por eso la defensa retrocede en línea permitiendo que los rivales se hagan un picnic con las diagonales a espaldas de los centrales. Los volantes parecen estar pesados, tardan en girar, no hacen fluir la pelota y hasta parece faltarles panorama para decidir si la pelota tiene que ir hacia la izquierda o la derecha.

La idea de juego que tiene Bianchi tardará en asentarse, pero tiene a su favor el respaldo de la gente que no pedirá su cabeza y la calidad de algunos jugadores que, aunque estén pasando un mal momento, no pueden haberse olvidado de lo bien que hacían su tarea hace poco tiempo atrás.

Ya no sorprende la tarea de Lanús. Esta vez le ganó a un Vélez mixto, que guardó jugadores para la Copa Libertadores. El equipo de Barros Schelotto no lució como en las primeras dos fechas, pero hay que tener en cuenta que le ganó al campeón y sin hacer alarde mira a todos desde arriba junto a River.

Apenas tres jornadas tuvieron que pasar para que un equipo se quedara sin entrenador. La victoria de Arsenal en La Paternal puso fin al ciclo de Gabriel Schurrer como técnico de Argentinos. Lo más destacado del partido: el bombazo de Carlos Carbonero que fue sin dudas el mejor gol de la fecha. Otro DT a quien ya miran de reojo es Diego Cagna, ya que su Estudiantes tuvo una magra cosecha de puntos el semestre pasado y en este torneo sólo obtuvo un punto tras el empate ante San Lorenzo, que igualó los tres partidos hasta aquí.

Lamentablemente, la fecha también tuvo incidentes: en Victoria, integrantes de la barra brava de Tigre se tirotearon entre ellos antes de ir al Monumental y dejaron varios heridos. En Santa Fe, los hinchas de Unión no se bancaron la goleada que le propinó Quilmes y agredieron al público visitante, a quien le privaron ver el desenlace del partido.

Se terminó una gran fecha pero a no preocuparse porque dentro de una semana se viene otro clásico: San Lorenzo-River. Además, Boca recibe a Unión y cabe la posibilidad de que vuelva a jugar Juan Román Riquelme. Denle descanso a la televisión porque el fin de semana próximo hará horas extra. Hasta la próxima...

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