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Siempre que los blancos no han ganado el partido de ida en sus eliminatorias han caído eliminados, salvo una vez: frente a los ‘Diablos Rojos’.

El Santiago Bernabéu acogió ayer el primer asalto del que quizás sea el enfrentamiento más esperado de estos octavos de final de la Champions League: la eliminatoria entre el Real Madrid y el Manchester United, dos de los equipos más laureados de Europa.

Tras el partido de ida -que acabó con empate a uno gracias a los goles de Danny Welbeck y Cristiano Ronaldo- la eliminatoria queda abierta y se decidirá en Old Trafford. El resultado no es del todo malo para el conjunto de José Mourinho aunque la estadística no está del lado de los blancos en ese aspecto.

Pero los números son muy caprichosos. La historia dice que el Real Madrid, siempre que no consigue vencer el partido de ida de las eliminatorias en competiciones europeas, acaba siendo eliminado. Solo hay un caso en el que eso no ha sucedido, y fue casualmente contra el Manchester United.

La maldición empezó en la temporada 1960-61, cuando el Real Madrid cayó eliminado en primera ronda de la Copa de Europa frente al FC Barcelona después de que los blancos no pudieran pasar del empate a dos en el partido de ida disputado en el Santiago Bernabéu. El último precedente también tiene a los blaugranas como protagonistas, fue en las semifinales de la 2010-11, el partido de aquella famosa expulsión de Pepe que acabó con 0-2 en el marcador.

Bélgica, Italia y Alemania tampoco son tierras propicias para las remontadas. En territorio belga el Real Madrid fue eliminado por el Anderlecht en la 1962-63 -tras empatar a tres en la ida- y por el Brujas en la 1976-77 -tras empatar a cero-. En Italia, los encargados de eliminar a los blancos fueron el AC Milan -en la 1988-89- y la Juventus -en la 2005-06-. Y en el país teutón, el Bayern Múnich apeó a los madridistas de las semifinales en las temporadas 1975-76 y 2000-01. Y así hasta diez veces en total.

La excepción que confirma la regla no puede ser más apropiada. En la temporada 1999-00, Real Madrid y Manchester United se enfrentaban por un puesto en las semifinales de la máxima competición europea. En el partido de ida, merengues y ‘diablos rojos’ empataron a cero, pero en Old Trafford, Fernando Redondo hizo magia con aquel célebre taconazo que acabó en gol de Raúl. El encuentro finalizó con 2-3 favorable a un Real Madrid que acabaría ganando ‘la octava’.

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