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El mercado de pases de invierno cierra el 31 de enero y ese día puede pasar de todo en el fútbol europeo. Cómo se viven las horas finales de la época de fichajes.

De lo que se perdió Alfred Hitchcock. El más prestigioso director de cine de suspenso habría tenido en el cierre del mercado de pases del fútbol europeo un argumento perfecto para una de sus películas. Si la definición de un campeonato o de un partido pueden ser obras maestras del cine de intriga, lo que sucede cada 31 de enero y cada 31 de agosto también tiene todos los ingredientes para un atrapante thriller.

Son 24 horas en las que no se duerme, no se vive, sólo se piensa en cerrar esa transferencia que tanto costó o que apareció de repente y se convirtió en una oportunidad única. Los clubes europeos tienen más de un mes para concretar los pases, pero muchos esperan hasta último momento para hacerlo. La razones son varias: negociaciones que se dilatan, representantes que especulan, dirigentes que no se deciden y cotizaciones que varían. Por eso el "deadline" es tan entretenido.

Desde 2002, sólo se abren dos "ventanas" de mercado en Europa: entre el 1 de julio y el 31 de agosto y durante todo el mes de enero. Esta última tiene sus particularidades porque está en el medio de la temporada, cuando los equipos están en plena disputa de los torneos locales. Entonces, una buena o una mala actuación en este gélido mes puede llevar a que una operación se concrete o se caiga de forma definitiva.

La UEFA implementó este nuevo período de compras y ventas para potenciar los equipos de cara a la segunda fase de la Champions League y también para que los futbolistas con menos continuidad puedan cambiar de aire sin tener que esperar hasta el cierre de la temporada. Si sólo esas hubieran sido las razones, se puede hablar de nobles intenciones por parte de la Asociación europea. Sin embargo, aquí también entran en juego los intereses de representantes y los negocios de los dueños de los clubes. Por eso se genera esa locura ya característica del último día de enero.

En Inglaterra, se gastaron 25 millones de libras en el mercado de pases invernal de 2003 y 225 millones en el de 2011. Es decir, un aumento de casi el mil por ciento en sólo ocho años. Los clubes que más invirtieron fueron, es fácil adivinarlo, Chelsea y Manchester City. Este período está hecho a la medida de las instituciones máS ricas, ya que muchas veces sus ofertas on imposibles de rechazar tanto para jugadores como para clubes. En ese sentido, Roman Abramovich y los jeques árabes han sabido aprovechar este mes como ninguno.

La transferencia más importante realizada la última jornada del mercado de pases de enero fue la de Fernando Torres, que también es la sexta más cara de todos los tiempos aún hoy. Chelsea pagó 80 millones de dólares por el español. Hoy, un año después, puede ser el momento de hacer un balance y pensar si el delantero rindió como todos esperaban o no. Pero eso será motivo de otra columna.

Durante el mes de enero los editores de los medios deportivos viven entre rumores, confirmaciones y trascendidos que pocas veces se confirman. Es fácil ver cómo un jugadores está cerca de pasar al equipo A, pero luego se confirma que se queda y finalmente, el 31 de enero, se confirma su traspaso al equipo B. En el medio, hablaron los representantes, los dirigentes de los clubes y él mismo, Todos afirmaron cosas diferentes. Nada está claro nunca hasta las 12 de la noche del 31 de enero.

Por eso, ese día se arman guardias en las sedes, en las casas de los futbolistas y en los estadios. Cualquier movimiento puede ser una pista para conocer el destino final. Sin embargo, nada se confirma hasta que no llega el bendito fax. Por ejemplo, el año pasado Dimitar Berbatov tenía un pie en Fiorentina a las nueve de la noche, pero finalmente se reunió con dirigentes de la Juventus. El desenlace es conocido: el búlgaro fichó con Fulham.

"En enero debes conseguir un jugador que quiera irse de su club para pasar a otro club que está interesado en él. Debes unir todas esas piezas, algo que a veces es mucho más difícil de lo que parece", afirmó el representante Mel Stein en declaraciones a CNN. El mismo agente, quien trabajó con Alan Shearer y Paul Gascoigne, entre otros, dice: "Muchos esperan hasta el último minuto y es absolutamente ridículo. Estos acuerdos podrían haber ocurrido semanas atrás pero los dirigentes compiten para pagar menos dinero cuando al final pagan más quizás".

En el actual mercado de pases la novela la protagonizó -cuándo no- Mario Balotelli. De su parte, siempre estuvo claro su deseo de jugar en Milan, incluso desde que lo hacía en Inter. Pero Manchester City y el club italiano tuvieron varias idas y vueltas hasta la confirmación de la transferencia. Antes de la misma, lo negaron y confirmaron en varias ocasiones, claro está.

En España son recordados de manera especial dos fichajes invernales, que escribieron historias de éxitos en Real Madrid y Barcelona. Se trata de Gonzalo Higuaín y Daniel Alves. El delantero argentino arribó tras brillar en River Plate y se convirtió en figura en un plantel de figuras. En tanto, el brasileño fue una de las piezas claves de uno de los mejores equipos de todos los tiempos. Claro que en invieron también llegaron Julien Faubert y Maximiliano López, pero esas son otras historias...

Este jueves es 31 de enero y Europa mira a las máquinas de fax más que cualquier otro día del año. El límite son las 00.00 horas. Todo lo que pase después de ese momento no sirve. Es la cuenta regresiva final. Esa que se perdió Hitchcock.