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En el Inter de Milán, el luso eclipsó en dos años los títulos logrados por el técnico italiano, su predecesor. En duelo directo también le eliminó de la Copa UEFA con el Oporto

Real Madrid y Manchester City se miden este miércoles en la quinta jornada de la fase de grupos de la Champions League, con algo más que la clasificación a octavos en juego. Y es que encima de la mesa está también la gloria de quién será el vencedor en el duelo entre el club más laureado de la Copa de Europa, contra el nuevo rico que quiere ocupar ese lugar en un futuro relativamente próximo. Enfrentamiento donde los focos están puestos inevitablemente también en los técnicos de ambos equipos.

Y es que José Mourinho y Roberto Mancini, que son dos de los entrenadores más mediáticos del mundo, y cuyas carreras se han cruzado alguna que otra vez, vienen siendo comparados de forma habitual desde hace tiempo. Especialmente, desde que el luso tomara el testigo del italiano en el Inter de Milán en el verano de 2008. Desafortunadamente para el mítico ex jugador de Sampdoria y Lazio, dicho sea de paso.

Pues después de un paso relativamente exitoso por Fiorentina y Lazio, Roberto Mancini aterrizó en un grande de Italia como el Inter de Milán, donde estuvo nada menos que cuatro años como técnico neroazzurro. Ganando nada menos que tres Scudetti y dos Coppas, rompiendo así con una racha negativa de quince años sin que el Inter de Milán ganara nada en Italia. Sin embargo, y lo que a día de hoy el gran punto negro en su carrera, Mancini suspendió en la asignatura de las competiciones europeas, concretamente en la Liga de Campeones. Lo que acabó por costarle el puesto en el verano de 2008.

Y su cargo lo ocupó el propio José Mourinho, que venía de un periodo de transición tras revolucionar el Chelsea. El luso fue el elegido por Massimo Moratti para saciar esa sed de gloria internacional. Entendido entonces como un técnico muy táctico, serio, rígido, e incluso defensivo, las comparaciones entre él y Mancini no se hicieron esperar. Quedando el luso por encima cuando, en dos años, ganó un Scudetto y el triplete con la Champions League en su segunda y última temporada.

Desde ese momento, y toda vez que el técnico de Setúbal sumaba su segunda Champions con dos equipos distintos, no hubo comparaciones que hacer entre ambos técnicos. O mejor dicho, no había color cuando se hacían las comparaciones. “Mi padre sabe más de fútbol que Mourinho” decía sorprendentemente este mismo lunes en un periódico nacional Andrea Mancini, hijo del técnico italiano, que debe ser de los pocos en el mundo que aún cree que el transalpino puede mirar por encima del hombro al hoy técnico del Real Madrid. Y es que después de la experiencia de ambos con el denominador común del Inter de Milán, las trayectorias de ambos en Manchester City y Real Madrid invitan a pensar que efectivamente no fue coincidencia lo que sucedió en tierras lombardas.

Pues mientras que Roberto Mancini ha ganado una Premier League y una FA Cup en un equipo construido a base de millones de euros, con algunas de las estrellas más rutilantes del panorama mundial, José Mourinho ha ganado también una Liga y una Copa del Rey en España en el mismo tiempo. Con la diferencia de que se las ha ganado al mejor Barcelona de todos los tiempos y exhibiendo un juego demoledor, varios récords de goles y puntos mediante, llegando además a dos semifinales de Champions, y quitándose esa peyorativa etiqueta de ‘entrenador defensivo’. Y el Manchester City mientras tanto ha sido eliminado a las primeras de cambio en la competición europea, exhibiendo un juego raquítico, y en muchas ocasiones, excesivamente conservador.

Y valga el partido en el Santiago Bernabéu de la primera jornada de la presente Champions como mejor muestra del estilo que atesoran a día de hoy ambos entrenadores y ambos equipos. Un partido donde el equipo inglés se mantuvo en pie tirando únicamente de efectividad, con dos goles en prácticamente las dos únicas ocasiones de las que dispuso, mientras que fue el Real Madrid el que más fútbol propuso durante los noventa minutos. Encontrando justo premio  en el resultado final, revertido agónicamente en los últimos minutos del partido.

No fue además la primera victoria directa de Mourinho sobre Roberto Mancini, pues en las semifinales de la Copa de la UEFA en 2003, su Oporto ya eliminó a la Lazio con un balance global de 4-1 (4-1 y 0-0). “No tengo ninguna relación con Mourinho más allá de las veces que nos hemos cruzado” espetó con cierto tono de despecho en la rueda de prensa en el Santiago Bernabéu el propio Roberto Mancini, que este miércoles tiene ante sí la oportunidad no sólo de poner el nombre del Manchester City por encima del nombre del Real Madrid, sino también de restaurar su propio honor con José Mourinho apostado en el banquillo rival.

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