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Por las altísimas temperaturas, Ali bin Al Hussein, vicepresidente de FIFA, sugirió que la Copa del Mundo se dispute en el invierno del hemisferio norte.

De Brasil, el país del fútbol, a Rusia, donde en ciertas partes la pelota no gira sino que se desliza. Lejano en el tiempo, incluso en lo que será una nueva década, está Qatar, país que al nombrarlo lo primero que se le viene a la mente a muchos son barriles de petróleo, excéntricos jeques con autos hechos de oro y lujosos hoteles con formas poco comunes en el medio del desierto.

Los tres puntos geográficos nombrados albergarán la Copa del Mundo durante ¿junio? de 2014, 2018 y 2022 respectivamente. La máxima competencia del fútbol se realiza comúnmente en el sexto mes del año, porque es en ese período cuando las ligas más importantes del mundo están en receso. Sin embargo, el príncipe jordano Ali bin Al Hussein, vicepresidente de la FIFA, indicó en una entrevista con el diario alemán Tagesspiegel que sería mejor jugar el Mundial en el invierno europeo, es decir, entre diciembre y enero.

“Creo que es mejor jugar en invierno. Pero eso lo debe decidir en todo caso el anfitrión", sugirió Al Hussein analizando el clima hostil de los países emiratos en verano. Además de ser un destino poco común para organizar un Mundial, el país peninsular no tiene la extensión de Brasil o Rusia, donde quizá haya una amplitud térmica considerable, incluso en estaciones opuestas como invierno y verano.

Si bien se mencionaron construcciones faraónicas para evitar el ardiente sol de Medio Oriente, como placas gigantes encima de los estadios para darle sombra, lo más sencillo y económico para los organizadores es modificar el calendario.

En cuanto a la modificación que deberían hacer las ligas, la que se ve menos afectada es la Bundesliga porque en invierno tiene un receso de cinco semanas, no como la Premier League inglesa que no para o la Liga de España, que sólo lo hace por 15 días.

Por si alguien duda de la diferencia térmica, las cifras entierran cualquier incertidumbre. En invierno, en Doha, capital qatarí, la temperatura promedio es de 16°, mientras que en verano las mínimas son de 41 grados y las máximas de 59. No sería extraño que cambien la fecha de disputa del Mundial, si total, eligieron un país cuyos 11 mil metros cuadrados de territorio se reparten entre arena y petróleo, superficies donde la pelota no puede girar.


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