thumbnail Hola,

Brasil, que nunca faltó a un Mundial y es el que más títulos tiene, todavía no ha ganado nunca un Juego Olímpico. Argentina recién llegó a lo más alto en Atenas 2004.

El fútbol no le da demasiada importancia a los Juegos Olímpicos como lo hacen otros deportes de conjunto, como el básquet, el vóley, el hockey y el handball. En estos últimos, los títulos olímpicos tienen más valor que los mundiales u otras competencias, como el Champions Trophy o la Liga Mundial. En fútbol, la cita máxima es el Mundial, mientras que los Juegos Olímpicos, disputados por selecciones Sub 23 más tres jugadores mayores, quedan en un segundo plano. Sin embargo, eso no implica que alcanzar el primer lugar del podio sea más que difícil, al punto tal que Brasil, cinco veces campeón de la Copa del Mundo, nunca haya podido colgarse la medalla de Oro.

Londres 2012 era la ocasión ideal para que el Scratch saldara su deuda histórica sin preseas doradas. Sin embargo, nadie contaba con la astucia mexicana, que sorprendió al mundo y con una gran actuación venció por 2 a 1 para conseguir el título más importante en la historia del fútbol azteca, que además por primera vez se alzó con una medalla olímpica. Neymar, Juan, Damiao, Hulk, Marcelo y el técnico Mano Menezes se tuvieron que conformar con la de Plata. Ahora Brasil deberá esperar hasta 2016, cuando en Río de Janeiro intentará nuevamente romper el maleficio olímpico y consagrarse campeón.

Con este subcampeonato, Brasil llegó a la tercera medalla de Plata. Ya había conseguido una en Los Angeles en 1984, cayó ante Francia 2-0, y otra en Seúl en 1988, cuando con Romario, Bebeto, Careca y Taffarel, perdió 2-1 ante Unión Soviética. En aquellos años, los países presentaban selecciones Sub 20. Además, Brasil tiene dos medallas de Bronce: en Atlanta 1996, en un equipo en el que jugaban Bebeto, Ronaldo, Rivaldo y Roberto Carlos, y en Beijing 2008, con Ronaldinho y Robinho.

Esta imposibilidad de Brasil de ganar el Oro olímpico, pone en perspectiva los logros conseguidos por Argentina en 2004 y 2008, lauros que también incrementan su importancia por la ausencia del conjunto albiceleste en Londres 2012, eliminado en el Sudamericano Sub 20 de 2011. En ambas consagraciones, Argentina tenía selecciones de gran nivel, con planteles superiores al resto, del mismo modo que Brasil en esta y otras ediciones. Queda claro que la mera presencia de grandes nombres no asegura nada. Por eso, aquellos títulos de Atenas y Beijing, en su momento menoscabados, hoy toman mayor trascendencia. Tal vez, Argentina deba esperar muchos años para colgarse otra vez el oro, mientras que Brasil, tras 23 ediciones, todavía no ha conseguido consagrarse. Queda claro: ganar los Juegos Olímpicos no es tan fácil como algunos piensan.