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Goal.com entrevistó a Federico Cartabia, el diez argentino que juega en las inferiores del Valencia de España, llamado a ser una estrella en el futuro.

Lionel Messi acaba de pulverizar la marca goleadora de Pelé en un año calendario. Con el doblete que le anotó al Mallorca alcanzó los 76 goles y ya trazó su próximo objetivo: arrebatarle el récord mundial de 85 dianas al alemán Gerd Müller. Los flashes, encandilados con su figura, retratan semana tras semana su asombroso rendimiento e inmortalizan la historia de quien ya es considerado el mejor jugador de la historia. Mientras tanto, otro rosarino, pichón de crack, empieza a escribir su biografía, también en el fútbol español.

Hasta hace unos días, Federico Cartabia era un desconocido en el ámbito local. Su participación en el Desafío Cuatro Naciones organizado en Chile, certamen en el que la Selección Argentina celebró otro título, popularizó su nombre. Desde Rosario hacia el mundo, juega en las inferiores del Valencia desde que abandonó su Bombal natal. Convertido en una realidad y con un futuro sin techo, integra junto a Juan Iturbe (Porto), Mauro Icardi (Sampdoria) y Alessio Innocenti (Milan) un grupo de jóvenes argentinos que está completando su etapa formativa en el fútbol europeo. Los cuatro, además, tomaron una arriesgada decisión en los albores de sus carreras: vestir la camiseta celeste y blanca.

Su primer equipo fue Sportivo Bombal, de su homónimo pueblo natal lindero a la pasional Rosario. Allí se destacó hasta que le surgió la irresistible oportunidad de ir a probarse al Viejo Continente. "Yo jugaba en Bombal pero a los doce años se dio la chance de ir a España. Era un sueño y no lo podíamos desaprovechar, así que me fui con mi papá. Pero antes de ir al Valencia, fuimos al Barcelona" confesó en exclusiva a Goal.com. Hubiera sido otra similitud con Messi, pero el caprichoso destino le jugó una mala pasada: "Aparentemente no gusté mucho en la prueba y no quedé seleccionado. Por eso decidimos ir a Valencia, otro de los clubes más importantes de España".

De purrete empezó a tomar decisiones trascendentales para su futuro. Conjunto con sus padres decidió dejar atrás la escuela, la familia, los amigos, la cultura y su país para cruzar el charco: "Fue muy difícil al principio, pero nos fuimos acostumbrando con el correr del tiempo. Hoy, estoy agradecido por esta oportunidad". Rápidamente empezó a demostrar su talento en la cantera del Valencia, hasta que a los 19 años fue convocado a la Selección Española para afrontar el Europeo de Estonia que la "Roja" finalmente conquistó: "Apareció el llamado del sub 19 pero decidí rechazarlo para esperar a la Argentina. Era mi sueño desde chiquito, esperé y por suerte el llamado llegó".

Pasaporte italiano por herencia paterna, español por adopción y argentino de corazón, Federico es un típico diez sudamericano. Zurdo, de baja estatura, de prodigiosa pegada, de amplio panorama para habilitar a un compañero y dejarlo mano a mano con el arquero rival.  Además es un especialista en los tiros libres, rubro en el cual ha rubricado varios tantos. Pese a sus características, no se encasilla en una única posición: "Puedo jugar por afuera o por adentro según lo que decída el técnico".

Como sucedió con la "Pulga", Cartabia fue descubierto casi de casualidad por Marcelo Trobbiani, designado entrenador del sub 20 tras los sucesivos fracasos de Sergio Batista y Walter Perazzo. "Trobbiani vino a jugar un torneo a Valencia (N. de R: Argentina conquistó la XXIX edición del Cotif) y un amigo en común le comentó mi situación. Marcelo vino a verme, por suerte le gusté y me convocó para el torneo en Chile".
Sobre su experiencia en el país trasandino, Cartabia se mostró contento e ilusionado con el futuro del equipo en el próximo Sudamericano: "El grupo que conformamos fue fantástico. Por suerte se vio reflejado dentro de la cancha. Con el correr de los partidos me fui soltando y pude demostrar mis armas".

Estrella del Valencia Mestalla, figura en el último triunfo frente al Ontinyent CF, su objetivo es lograr la clasificación al Mundial sub 20 de Turquía con la Selección Argentina y debutar en el primer equipo que dirige el argentino Mauricio Pellegrino, donde también juega su amigo y compatriota Ever Banega, uno de sus espejos: "Mi ídolo es Juan Román Riquelme aunque no nos parecemos mucho pero siempre me fijé en él. También en Ever y, obviamente, en Messi".

A Fede, como lo llaman sus compañeros, lo distingue su humildad. Se evidencia en su cálido trato, en su camaradería: "Soy un chico muy humilde trabajador y que siempre quiere ganar". Como suele pasar con la mayoría de los jugadores, su vertiginoso ritmo de vida le impidió terminar el secundario, una cuenta pendiente para él. Actualmente vive en España junto con su madre y su hermano. Su padre, su mentor, falleció hace tres años.

Las historias de Messi y Cartabia comparten varias similitudes. Nacidos en Santa Fe, zurdos, los dos decidieron jugarse su futuro en un arriesgado viaje a España con los bolsos cargados de sueños. Aunque Federico, con su humildad a cuestas, otro rasgo distintivo de la "Pulga", detesta esas comparaciones: "Las comparaciones son odiosas. Lionel es el mejor del mundo. No me puedo comparar con él,  son jugadores con los que no tengo punto de comparación, pero me pone contento que me comparen con ellos". "En un futuro muy lejano me podría comparar con él por la velocidad y mi forma de encarar, pero como dije antes, no se puede comparar a nadie con Leo". Es cierto, si bien es pronto aún para compararlos, una nueva estrella asoma en el firmamento argentino.

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