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Primera División

  • 28 de septiembre de 2013
  • • 16:00
  • • Estadio Pedro Bidegaín, Capital Federal, Ciudad de Buenos Aires
  • Árbitro: M. González
3
F
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Espalda ancha

Espalda ancha

Fotobaires

San Lorenzo aprovechó cada metro del Nuevo Gasómetro y de la mano de los pibes derrotó por 3 a 0 sin atenuantes a Gimnasia, que sufrió a la hora de cubrir los espacios.

El Nuevo Gasómetro tiene la particularidad de ser el campo de juego más amplio del fútbol argentino. Y cuando San Lorenzo está afilado como en este caso, suele aprovechar esa ventaja al máximo. Así neutralizó a un equipo combativo como Gimnasia y le ganó 3 a 0 para ser el único líder, al menos hasta que juegue Newell's.

Alvarado y Mas fueron la vía de salida en cada movimiento azulgrana, y para el Lobo fue demasiado, acostumbrado a la presión en pocos metros. Pizzi entendió a la perfección como sería el partido y propuso la lateralización constante, además de mantener la pelota con cuidado. Con eso y fino a la hora de aprovechar errores, llegó el balón que controló Verón y sirvió para que Piatti sólo deba empujarla.

Con el correr de los minutos y ante la imposibilidad de liquidarlo rápidamente, el Ciclón bajó la intensidad y fue el único momento donde el Tripero logró llevarle peligro a Torrico, aunque no fue más que con un remate de Fernández y una pelota que Borghello no llegó a desviar. Así el primer tiempo finalizaba con una ventaja mínima.

Pero el comienzo de la segunda parte fue calcado al de la primera y el equipo local no perdonó. Alvarado, de lo mejor del equipo, se escapó por el lado derecho y definió de zurda, por un momento olvidando su posición natural de central. Y un par de minutos después, Correa filtró la pelota para Piatti marque su segundo personal y el tercero del partido.

Si la goleada no fue mayor, fue porque San Lorenzo no quiso. Después del 3-0 dejó a su inofensivo rival manejar la pelota, siempre con la seguridad de no sufrir. Una actuación que refuerza el estilo que intenta cada partido y que consolida a los pibes que crecen tanto como la cancha. Y Gimnasia, que soñaba con llegar por un rato a lo más alto, vuelve a poner los pies sobre la tierra al demostrar falencias cuando el rival le maneja la pelota todo el tiempo.

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