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Primera División

  • 5 de agosto de 2012
  • • 19:15
  • • Estadio Monumental Antonio Vespucio Liberti, Capital Federal, Ciudad de Buenos Aires
  • Árbitro: G. Delfino
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F
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Belgrano lo hizo de nuevo

Belgrano lo hizo de nuevo

Fotobaires

Con goles de Lucas Melano y César Carranza, el equipo cordobés derrotó 2-1 a River en el Monumental. Lanzini descontó para el local y Funes Mori erró un penal sobre la hora.

Es inevitable no recordar aquel fatídico 26 de junio de 2011, día en el que Belgrano se disfrazó de parca y condenó a River a pasar una temporada en el infierno. Sin dudas la excursión por la Primera B Nacional fue inolvidable para los hinchas de River y más todavía para el plantel y el cuerpo técnico, por eso estaba la necesidad latente de empezar con una victoria que para nada sería una revancha de aquella Promoción trágica.

Como se ve normalmente en la primera fecha, a los dos equipos les falto movimiento, pero de a poco el equipo de Matías Almeyda fue adelantándose en la cancha y, con Manuel Lanzini como eje del ataque, alejó a Belgrano del arco defendido por Vega.

Los dirigidos por Ricardo Zielinski fueron prolijos, nunca perdieron el orden en defensa, aunque pasaron algún sobresalto en las pelotas paradas, e intentaron aprovechar la velocidad de César Carranza para salir de contraataque. El equipo cordobés se mantuvo siempre agazapado esperando el error ajeno, sabiendo que no podía plantear el partido en campo rival por la calidad de los jugadores de River.

Quizá estar adelantado pueda generar inconvenientes a la hora de defender, más si el rival es experto en capitalizar las equivocaciones, eso le sucedió por momentos al Millonario, que corrió demasiados riesgos y sufrió en las rápidas respuestas del equipo cordobés.

El que no tuvo un gran rendimiento en comparación con lo que se vio la temporada pasada fue Lucas Ocampos, el volante juvenil de River que comenzó como suplente pero luego se ganó la confianza de Almeyda con goles y mucho recorrido por las bandas. Como el local no fue tan profundo, David Trezeguet no participó demasiado del partido, pero demostró su calidad en el pase previo al bombazo de Funes Mori en el palo.

Sin embargo, obviando el disparo del delantero de River que estuvo cerca de romper el cero, la tibieza en ataque del dueño de casa fue una constante a lo largo de todo el partido, algo que fue muy conveniente para los de Zielinski, que nunca perdieron de vista la forma en la que debían disputar el partido.

Pero el equipo de Núñez pagó cara la falta de ideas en ataque y el Pirata lo golpeó en dos momentos clave del partido como lo son el final del primer tiempo y el inicio del segundo, ya que en los últimos minutos de la primera etapa es difícil reaccionar y recibir un gol el minuto inicial del complemento un factor condicionante para el resto del partido.

El que brilló fue César Carranza: ingresó en el primer tiempo porque Víctor Aquino se lesionó y entendió a la perfección cuál era su rol. Intervenciones precisas, desbordes picantes y una definición exquisita al minuto del segundo tiempo, cuando los defensores de River todavía se estaban acomodando en la cancha.

Los volantes de River necesitan espacio para jugar y como los de Zielinski se defendieron en campo propio y no dejaron huecos, a los mediocampistas del local se los vio incómodos cuando tenían la pelota en sus pies, ya que no encontraron fisuras por donde filtrar la pelota para Funes Mori o Trezeguet.

El planteo de Belgrano en el segundo tiempo fue inteligente, se cerró en el medio y cedió las bandas, quizá demasiado, pero controló los desbordes de Ocampos y despejó todo lo que volara por el área de Olave. El equipo de Almeyda, en cambio, continuó de la misma forma que en el primer tiempo pero con más desesperación, algo que influye a la hora de tomar decisiones dentro de un campo de juego.

El descuento de Lanzini sirvió para despertar a la gente e instalar la sensación de que River podía empatar el partido, pero en ningún momento tuvo el volumen que mostró en algunos encuentros de la temporada pasada y, encima, hubo deficiencias en la última línea que antes no se veían.

El empate hubiese sido injusto porque a pesar de que River fue más que su rival en algún pasaje del primer tiempo, no pudo mantener la intensidad necesaria para poder dominar a Belgrano.

Al igual que su clásico rival, los de Almeyda cayeron en la primera fecha y deberán trabajar mucho para pulir algunos aspectos, sobre todo el desorden defensivo y la falta de peso en ataque.

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