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Primera División

  • 19 de noviembre de 2012
  • • 20:15
  • • Estadio Presidente Juan Domingo Perón, Avellaneda, Provincia de Buenos Aires
  • Árbitro: P. Loustau
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Racing se sube a la ilusión

Racing se sube a la ilusión

Racing goleó a Quilmes y se prende en la lucha por el título / FotoBaires

Con dos goles de Luis Fariña, uno de Ricardo Centurión y otro de Martín Pérez Guedes, la Academia goleó a Quilmes, quedó a tres puntos Vélez y Lanús, y mantiene la esperanza.

Como tantas otras veces, Racing tardó en meterse en el partido, pero esta vez, cuando empezó a jugar fue mejorando exponencialmente hasta llegar a un pico en el inicio del complemento, antes de que la victoria transitoria se convirtiera en goleada.

La presión de Quilmes en los primeros minutos, un par de tiros envenenados de Lima y el tiro en el travesaño de Cauteruccio pusieron al visitante un escalón más arriba en la intrascendente escala de merecimientos. Pero cuando el equipo de Zubeldía se tranquilizó y entendió que para llegar al arco rival tenía que empezar con prolijidad desde abajo, los espacios comenzaron a aparecer y Centurión, con su gambeta endiablada, empezó a enloquecer a los rivales.

La frescura que le da Fariña al mediocampo, a veces de conductor y otras como descarga, hace que el equipo no dependa de un Camoranesi, que por el gran presente de los juveniles ya no es tan pedido por la gente para ser la manija. Verticalidad pura, abuso de la habilidad individual y también juego a dos toques. Todo eso fue Racing en un mismo partido, en el que si empezaba perdiendo no era injusto pero luego, cuando su rival lo dejó respirar, fue demoledor.

A pesar de que no hubo una buena tarea de los laterales Pillud y Corvalán, como los volantes centrales del Cervecero no contuvieron a los bajitos de la Academia, no hubo necesidad de jugar por las bandas y todo se gestaba por el carril central. De tres cuartos de cancha en adelante, todo dependió exclusivamente de Centurión, Fariña y, en menor medida, Vietto; la movilidad de estos tres juveniles que hacen delirar al pueblo racinguista desordena las defensas rivales en cada ataque y aunque quizá a veces les falte madurez para largarla a tiempo, son especialistas a la hora de atacar con superioridad numérica.

Seguramente, al repasar el partido, Omar De Felippe llegue a la conclusión de que no deberá presionar con tanta agresividad en los primeros minutos ante equipos con delanteros rápidos, porque eso ocasiona un desgaste físico tal que puede terminar, como pasó en el Cilindro, en una goleada. Es difícil adivinar qué hubiese pasado si Cauteruccio no pateaba para arriba y sí para adalente, algo que parece básico pero que el goleador de Quilmes esta vez no hizo. Lo que sí se puede asegurar, es que Racing goleó en un partido visagra y ahora visitará a Boca en busca de mantenerse soplándole la nuca a los líderes.

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