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Primera División

  • 19 de agosto de 2012
  • • 11:00
  • • Estadio Presidente Juan Domingo Perón, Avellaneda, Provincia de Buenos Aires
  • Árbitro: G. Delfino
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F
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El Clásico de Avellaneda, para Racing

El Clásico de Avellaneda, para Racing

Fotobaires

La Academia se impuso a un apático Independiente por 2-0. Ambos goles fueron convertidos por José Sand, que logró festejar tras rendimientos flojos. Ricardo Centurión, la figura.

La lluvia dio tregua y hubo fútbol en Avellaneda. Tras la suspensión del partido que debió disputarse ayer, Racing recibió a Independiente en el Presidente Perón. Y la fiesta, en el clásico, quedó para la parcialidad local. La Academia se impuso ante su par por 2-0, con ambas conquistas a cargo de José Sand, el delantero en quien Zubeldía más confía, y que llegaba con cuestionamientos por sus actuaciones previas.

Independiente entró mejor en el partido. Porque, pese a no generar peligro real, manejó la pelota en el comienzo. Fabián Vargas se vistió de organizador en el Rojo, que sin embargo no inquietó a Saja. El partido era lento, y en ese escenario, el Rojo se sentía cómodo. Pero todo cambió cuando Ricardo Centurión entró en juego. El juvenil académico se recostó en el sector derecho, ofreciéndose permanentemente como salida rápida por ese sector, e Independiente no encontró fórmula para poder pararlo. Solo logró dominarlo en base a reiteradas faltas.

El ritmo frenético que le impuso Centurión a Racing, encontró un socio en Gabriel Hauche. El Demonio mostró su mejor versión, y fue gravitante con sus desbordes. Otro que se acopló y ofreció una descarga limpia fue Iván Pillud, de gran partido. Entre los tres dominaron la banda derecha de Racing, y armaron las jugadas más destacadas del local. Entre ellas, el gol, que contó con una buena definición de José Sand, y la expulsión de Morel Rodríguez, tras bajarlo a Centurión al borde del área. El defensor paraguayo se vio desbordado durante todo el primer tiempo, y dejó a su equipo con diez hombres antes de ir a los vestuarios.

En la segunda parte, Independiente paró una línea defensiva compuesta por tres jugadores, y la entrada de Paulo Rosales, para buscar la igualdad. Sin embargo Racing se mostró muy sólido y punzante. Con Centurión flotando a las espaldas de los volantes visitantes, Racing encontró salidas claras y rápidas. Hauche se ofreció como descarga siempre, otorgándole al pibe una opción de pase. En el centro, Villar y Camoranesi le dieron una pausa necesaria al equipo cuando correr no fue una opción. Sand, insistente, fue faro de referencia para los centros de sus compañeros.

Racing amplió la ventaja por intermedio de los mismos actores del primero, aunque por el lado izquierdo. Hauche metió un tacazo bárbaro para Centurión, que se fue en velocidad. Trabó con un defensor, pero apareció el Demonio nuevamente, continuando la acción. El ex Argentinos Juniors luchó la pelota, que derivó en los pies de Centurión. El juvenil, a metros del arco, entregó a Pepe Sand, que no le dio chances a Hilario Navarro.

Tuvo un solo equipo el Clásico de Avellaneda. Racing lo dominó siempre, y no corrió riesgos. Del lado de Independiente, el saldo del partido deja más dudas que certezas. El equipo no logró convertir en las tres fechas que se llevan jugadas, y se encuentra último en la tabla del descenso. Mientras tanto los de Zubeldía se trepan a la cima del campeonato, y poco a poco parece olvidar el sabor amargo de la final perdida por la Copa Argentina. La única mancha del lado local fue la lesión sufrida por el arquero Sebastián Saja, quien debió salir reemplazado por Jorge De Olivera.



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