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Primera División

  • 16 de marzo de 2013
  • • 20:15
  • • Estadio Centenario Dr. José Luis Meiszner, Quilmes, Provincia de Buenos Aires
  • Árbitro: C. Maglio
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La "final del mundo" quedó vacante

Cerveceros y Diablos Rojos terminaron empatando 0 a 0. El punto le sirvió un poco más al local que sigue fuera de la zona de descenso.

Era un partido decisivo, de seis puntos, una final. Pero como suele suceder con este tipo de encuentros Quilmes e Independiente jugaron con mucho miedo a perder.

El primer tiempo fue muy pobre. Independiente quispo ser un poco más ambicioso, pero le faltó precisión y claridad en ataque. Su principal recurso eran las combinaciones entre Hernán Fredes, Leonal Miranda y Federico Mancuello, que trataban de aprovechar los piques de Juan Caicedo, pero el colombiano nunca pudo quedar en posición franca para el gol. Quilmes apostó al contragolpe y a algunas triangulaciones entre Gustavo Oberman, Jacobo Mansilla y Fernando Elizari, pero tampoco arrimó excesivo peligro al arco de Diego Rodríguez.

Y la segunda mitad no ofreció nada demasiado diferente. Algo más agresivo el Cervecero, que chocó contra otra buena tarea del arquero de Independiente, en particular ante una pelota cacheteada por Oberman que el Ruso logró tocar al córner cuando se filtraba por abajo del travesaño. Lo del Rojo fue más de lo mismo. Al término del entretiempo Víctor Zapata había remplazado a un intermitente Fredes, pero no aportó más claridad. La idea siguió siendo tirarle la pelota al vació a Caicedo, que solo logró una vez perfilarse con claridad para el gol, pero inexplicablemente pateó el suelo en vez del esférico.

La recta final ofreció un poco más de emoción. Urgidos por la necesidad de los puntos cada cual trató de golpear a su manera. Quilmes siguió con sus contras, bien manejadas por Elizari (un pase a Menéndez casi termina en gol), e Independiente logró colocar de frente al arco a sus delanteros, pero le faltó precisión. Solo un error que nunca llegó podría haber abierto el marcador y el 0 cerró la noche quilmeña.

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