thumbnail Hola,
En vivo

Primera División

  • 15 de noviembre de 2012
  • • 17:00
  • • Estadio Malvinas Argentinas, Mendoza, Provincia de Mendoza
  • Árbitro: P. Diaz
0
F
1

Niños prodigios

Niños prodigios

Luciano Vietto / FotoBaires

Con maravillosas actuaciones de sus jóvenes baluartes, Racing bajó a Godoy Cruz, recortó a seis puntos la distancia con Vélez y sueña con el título.

No son pibes como cualquiera, adolescentes en plena maduración, pese a que su documento de identidad así lo refleja. Crecieron a los golpes, seguramente en contextos desfavorables, que abuptamente los convirtieron en hombres. Y así juegan, bancándose patadas y asumiendo un liderazgo futbolístico que durante los últimos años se ha mantenido acéfalo. Racing le ganó a Godoy Cruz en Mendoza, alcanzó la línea de los 26 puntos y se ilusiona con llevarse el Torneo Inicial de arremetida. A seis unidades del líder Vélez, tres gemas forjadas en la cantera del club albiceleste ilusionan a todo un pueblo sediento de festejos desde aquel memorable título de hace once años.

El promedio de la hueste académica no supera los 20 años. Ellos construyeron el gol del triunfo en el Estadio Mundialista, el gol que alimentó la chispa de la ilusión. Luis Fariña, categoría 91, encaró a dos rivales y los ridiculizó a pura gambeta. Inmerso en un vértigo imparable, tuvo la capacidad de clavar un puñal en el fondo rival: lanzó un pase preciso hacia el flanco izquierdo para encontrar en soledad a Ricardo Centurión. Nacido en 1993, rompió en velocidad y desbordó hasta la línea de cal. Luciano Vietto, también categoría 93, hizo gala de su oportunismo goleador y, tras un rebote, la mandó a guardar. El gol, made in Avellaneda, destruyó a Godoy Cruz.

Fueron veintes minutos de una ráfaga incontenible para el Tomba. Se encendió Fariña y se conectó con una dupla ofensiva que deslumbró durante los noventa minutos. Después del gol, el conjunto de Omar Asad no encontró respuestas y se quedó con diez jugadores por la expulsión de Nelson Ibáñez, otra consecuencia del fulminante despliegue del trío ofensivo, secundado por un sacrificado Zuculini y por los buenos rendimientos de dos experimentados, Mauro Camoranesi y Diego Villar.

Antes y después, Sebastián Saja había asegurado en más de una oportunidad el invicto en su propio arco. Racing supo sufrir, custodiado por las manos de un arquero que, además de figura, es el referente máximo de un equipo que conjuga juventud y sabiduría. La mejor atajada del uno fue, sobre el final del primer tiempo, un desvío a mano cambiada ante un disparo de Jorge Córdoba. La pelota, tras el toque del "Chino", pegó en el palo derecho.

Racing logró un triunfo que siembra expectativa en Avellaneda. A seis puntos de Vélez, todavía se permite soñar. Conquistar el título no es una utopía aunque se avecina demasiado complicado por la cantidad y calidad de los aspirantes a la corona. Aún así, la ilusión no será exclusiva de este Torneo Inicial: si el atroz panorama económico del fútbol argentino no lo castiga, la Academia tiene tres niños prodigios que invitan a soñar.

Artículos relacionados