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Primera División

  • 22 de abril de 2013
  • • 17:00
  • • Estadio de Balaídos, Vigo
  • Árbitro: Carlos Del Cerro Grande
  • • Espectadores: 17500
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F
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Celta vence al Real Zaragoza: Mario Bermejo empuja al Celta a la victoria y a Manolo Jiménez al pozo

Celta vence al Real Zaragoza: Mario Bermejo empuja al Celta a la victoria y a Manolo Jiménez al pozo

celtavigo.net

El gol del futbolista cántabro devuelve la fe a los olívicos y puede provocar la destitución del técnico zaragocista

Mario Bermejo ha decidido el trascendental duelo entre Celta y Real Zaragoza que salían a Balaídos como los dos últimos clasificados de la Primera división. El agónico tanto del cántabro invierte los roles de ambos equipos en la tabla y proporciona al conjunto de Abel Resino la ventaja del gol diferencia ante los maños, quienes podrían tener un cambio en el banquillo tras este resultado.

La final por la permanencia arrancaba con la lógica tensión de la cita. El Real Zaragoza salió más ofensivo de lo que su dibujo táctico anunciaba -con tres hombres en la medular-, mientras que el Celta pasaba de un nerviosismo inicial que agarrotaba las ideas a la posterior precipitación. No era para menos, los celestes se jugaban no perder la estela de la salvación y los blanquillos recuperar su identidad perdida saliendo del pozo.

Un balde de agua fría caía sobre Balaídos en el minuto 25 cuando un buen centro de Apoño, en un libre directo, era cabeceado por Sapunaru en el área pequeña ante la pasividad de la defensa olívica. La desesperación de la grada se trasladaba a los jugadores locales, presos de sus imprecisiones. Sólo Álex López parecía tener en mente la portería de Roberto y tras haberlo intentado con un par de disparos, nivelaba el marcador con un cabezazo a servicio de Augusto desde la derecha. Las sensaciones cambiaban, el empate devolvía la fe al Celta y el control del choque.

El segundo tiempo era más vivo y abierto. Algo alocado y confuso. Roberto sufría en los saques de esquina célticos y los atacantes maños hacían acto de presencia para desesperación de Javi Varas. El partido navegaba entre las interrupciones y la incertidumbre. Cada equipo intentaba explotar sus argumentos. Las faltas botadas por Apoño seguían siendo la mejor opción ofensiva de los visitantes, la velocidad en las contras era el aliado vigués.

El tiempo apremiaba y sólo la heroica, o la suerte, podía inclinar la balanza hacia un lado o a otro. Y ocurrió... una jugada desde la izquierda con un balón que se paseaba por el área terminaba en los pies de Mario Bermejo, cuya lucha durante el encuentro era premiada con un gol que supone oxígeno para el Celta.



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