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Copa Sudamericana

  • 22 de agosto de 2012
  • • 19:30
  • • Estadio Alberto Jacinto Armando, Ciudad de Buenos Aires
  • Árbitro: P. Loustau
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Emotivo empate entre Boca e Independiente

Emotivo empate entre Boca e Independiente

Independiente lo empató sobre la hora con un penal de Farías / FotoBaires

Boca no lo definió cuando pudo y terminó igualando 3-3 con el 'Rojo'. Silva, Somoza y Sánchez Miño, los goles del local; Santana, Rosales y Farías, de penal, los del visitante.

Si hubiera que comparar el partido entre Boca e Independiente con otro deporte que no sea el fútbol, sin dudas, sería con el boxeo. No por la violencia, por suerte, sino por cómo se sucedieron los hechos. El local venía fresco, con un buen presente y con tres victorias consecutivas, dos por el torneo local y la final de Copa Argentina en la que se consagró campeón.

Por el otro lado llegaba Independiente, que venía de ser noqueado por su eterno rival y todavía estaba mareado para chocar ante otro peso pesado. Así se los vio en la cancha, y efectivamente el local, pegó primero y tiró a la lona al retador. Sin embargo, el Rojo se levantó y a pesar de haber recibido varios golpes, no volvió a besar la lona.

En un descuido en la guardia, el equipo de Cristian Díaz golpeó duro a Boca y pudo igualar el partido, pero el local se levantó rápido y con un derechazo volvió a poner las cosas en su lugar. Parecía que el segundo tiempo sería un concierto de goles del dueño de casa, teniendo en cuenta las ventajas que daba la ventaja de Independiente, que por momentos pareció amateur.

Pero si hay algo que diferencia al fútbol del boxeo, es que es bastante más impredecible. Por eso, no hubo aumento en la diferencia sino igualdad después de dos salidas fallidas de Sebastián D'Angelo, el juvenil arquero de Boca que tuvo que ponerse los guantes por la lesión de Oscar Ustari. A partir del empate, el partido se volvió similar a aquel épico 5-4 de Independiente, hace apenas algunos meses, cuando Díaz era ratificado como entenador del equipo de Avellaneda.

Lo que hizo Juan Sánchez Miño fue digno de un gran jugador, que tiene todo para triunfar en el fútbol. Además del magistral tiro libre que clavó para deleite de los ojos de Alejandro Sabella, que estaba viendo el partido en uno de los palcos de La Bombonera. Parecía victoria definitiva para Boca, pero hasta que la cuenta no llega a 10, no está muerto quien pelea.

Por eso, y valga la reiteración, como en el 5-4, Ernesto Farías desató la algarabía en un plantel que venía muy golpeado por una parte de la prensa, que como es habitual se dedicó durante estos días a poner en duda la continuidad del entrenador de Independiente. No fue una victoria para el Rojo, pero el empate sobre la hora cambió las tarjetas finales del combate y para saber quién es el ganador, habrá que esperar a la revancha.

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