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Primera División

  • 23 de octubre de 2013
  • • 16:10
  • • Estadio Islas Malvinas, Capital Federal, Ciudad de Buenos Aires
  • Árbitro: S. Trucco
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All Boys, Tigre y un empate que les complica el futuro

All Boys, Tigre y un empate que les complica el futuro

Fotobaires

Punto para hoy, hambre para mañana: All Boys y Tigre, que mereció más, igualaron 0-0 en Floresta, un resultado que no les sirve para escaparse de la zona roja de los promedios.

All Boys juega mal. Tigre juega mejor y tiene a Matías Pérez García, que juega a otra cosa. All Boys lleva seis partidos sin ganar, porque en general, uno cosecha lo que siembra: no tiene circuito de juego, no es preciso por las bandas y cuando su goleador (Matos) está desenfocado, a Julio Falcioni sólo le queda cruzar los dedos en alguna pelota parada a favor. Tigre está seis puntos por encima de su rival en la tabla de los promedios, cuenta con un mediocampo raspador pero que sabe desdoblarse para asumir funciones ofensivas, pero le falta punch adelante, porque Sergio Araujo aún es blandito.

All Boys y Tigre igualaron 0-0. El punto no le sirve a ninguno. Al local, porque lo logró gracias a tres tapadas enormes de Nicolás Cambiasso. Al visitante, porque son esos partidos que terminarán haciendo la diferencia en el final de la temporada.

Durante todo el encuentro, el Matador fue superior. En las divididas, en el primer pase, en la intención, en la claridad. El Albo no genera situaciones de gol: se las encuentra. Y las desperdicia: Cámpora, a los empujones, o una media vuelta de Calleri tras en centésimo centro al área visitante fueron sus únicas oportunidades para convertir. Demasiado poco.

Enfrente, de la zurda de Pérez García, cada vez más jugador, cada vez más difícil imaginárselo en el fútbol argentino durante la próxima temporada, Tigre llegó mano a mano, con juego asociado (enorme aptitud de Arzura para hilvanar un ataque que terminó en atajadón de Cambiasso) y por afuera, con centros precisos de Leone. Pero tampoco rompió el cero. Se fue más tranquilo, seguramente. Pero sólo hasta que vuelva a mirar la tabla de los promedios.

 

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