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La leyenda del 'Gigante de Concacaf'

La leyenda del 'Gigante de Concacaf'

Getty

Hace no mucho tiempo, México dominaba a placar la zona de Norte y Centroamérica. Hoy, está a la espera de Nueva Zelanda, su rival en el repechaje rumbo a Brasil 2014.

El fútbol centroamericano crece con el paso de los meses, a pesar del achaque a México por ser una selección sin desarrollo, no se puede negar que en países como Costa Rica, Panamá u Honduras se sigue una línea definida de trabajo que los ha llevado a ser sorpresa de la confederación en más de una ocasión.

Para todos es bien conocido el trabajo realizado por los centroamericanos este año en el Hexagonal, teniendo a Costa Rica y Honduras dentro del Mundial de manera directa, y casi metiendo a Panamá a la repesca dejando a México fuera de ella. Lo sorprendente es la renovación que han tenido los combinados, ya que de pasar a depender de viejos lobos de mar -que siguen presentes-, ahora es una fusión entre nuevos talentos y los experimentados de siempre.

Uno de los ejemplos de una mejora substancial es curiosamente el de un país que se quedó fuera del Mundial de Brasil: Panamá. Los 'canaleros' amalgaman un equipo que se nota maduro, experimentado y a la vez joven y con ganas de seguir creciendo. Blas Pérez, Luis Tejada, Felipe Baloy y Jaime Penedo comandan la 'vieja guardia' de 'La Marea Roja' que no verá la pelea por una nueva Copa del Mundo. Mientras Roberto Chen, Jairo Jiménez, Aníbal Godoy, Luis Mejía o Harold Cummings, son el presente y el futuro de Panamá, todos ellos formaron parte del camino a Brasil, y seguramente se mantendrán en el cuador de Dely Valdés en búsqueda del sueño llamado Rusia 2018, ya que nacieron de 1990 en adelante.


Pero no sólo ahí acaba su crecimiento, su más asidua participación en Mundiales juveniles demuestra el hecho de que en el país 'canalero', con dos actuaciones consecutivas en Mundial Sub-17 y una aparición en el torneo de la categoría sub-20 hace un paro de años, el camino se está cimentando para que Panamá siga creciendo. Además de que la selección mayor volvió a colarse a la Final de la Copa Oro que perdió nuevamanete ante Estados Unidos, como sucedió en 2005.

Costa Rica es un ejemplo de continuidad y de tomar decisiónes pensadas en momentos justos. Ricardo Lavolpe llegó con un gran cartel y no supo tomar las riendas del caballo de manera convincente. Y antes de reiterar su apoyo buscando no admitir errores, no se perjudicó un proceso mundialista tratanto de demostrar la confianza puesta en él y la Federación fue contundente y le dio las gracias justo a tiempo para que Jorge Luis Pinto tomara el cargo.

Su efecto fue inmediato, campeón de la Uncaf y una relativa calificación al Hexagonal le dieron espacio para trabajar de manera tranquilacon una generación renovada tras el golpe que significó no disputar Sudáfrica 2010, lo que hubiera representado su tercer Mundial de manera consecutiva, y su cuarto en total, tomando ya en cuenta que estarán en Brasil 2014.

Sus 'lobos' de mar son relativamente jóvenes, demostrando que Pinto no escatimó en echar mano de una camada de jugadores con ganas de sobresalir y triunfar tratando de recuperar el título de la segunda potencia de Concacaf, que le fue arrebatado no hace mucho tiempo por Estados Unidos.
Joel Campbell, Diego Calvo, Bryan Oviedo apuntan para grandes cosas, la madurez de Bryan Ruiz, Keylor Navas, Celso Borges o Christian Bolaños los mantuvo con los pies en la tierra, y la experiencia de Álvaro Saborío los catapultó a Brasil 2014.

Honduras consiguió algo histórico derrotando a México en el Estadio Azteca, convirtiéndose en la tercera seleción de CONCACAF en hacerlo, tras Costa Rica y Estados Unidos. Aunque no tiene una rotación de generaciones más clara que Panamá, está en el punto exacto de su actual generación de jugadores, la cual dominan Wilson Palacios, Emilio Izaguirre, Roger Espinoza, Maynor Figueroa y un Carlo Costly que está entrando a la última etapa de su carrera. La contraparte tiene forma en Andy Najar, jugador de veinte años que se desmepeña en el Anderlecth de Bélgica.

Los 'catrachos' por segunda vez consecutiva disputarán la justa mundialista y calificando de manera directa, buscando sobresalir de mejor manera superando su actuación en Sudáfrica 2010, en done quedaron eliminados en un grupo que los emparejó con España y Chile, además de Suiza, cosechando apenas una unidad.

La victoria en el Azteca de Honduras representó la epítome de la evolución centroamericana y la superación de uno de sus grandes miedos: La Selección Nacional de México.

Se podría catalogar la victoria de Costa Rica en el proceso rumbo a Corea-Japón como un hecho aíslado, en el cual un pobre México fue sorprendido por una aguerrida Costa Rica en un evento que no sería pensable que sucedería de nuevo; sin embargo, el caso del cuadro 'catracho' significó la culminación de una constante que se había venido gestando. Empates contra Costa Rica, Estados Unidos y Jamaica lo demostraban, la inhabilidad del 'Tri' de poder hacer pesar el Estadio Azteca, y que por el contrario, jugara en su contra, fue algo que Honduras, con un desempeño muy pobre consiguió una victoria por corazón más que por juego.


"El sueño no debe de ser ganarle a México, sino en llegar al mundial"

Luis Fernando Suárez, técnico de Honduras


Luis Fernando Suárez, técnico hondureño se mostró ecuánime después de la victoria: "El sueño no debe de ser ganarle a México, sino en llegar al mundial", una muestra de la madurez que existe. No hace mucho tiempo lo más a lo que aspiraban selecciones como la 'H', Panamá o Jamaica era no perder ante México, o en ciertos casos, no salir goleado. El presente dicta que no sólo se les puede ganar, sino que no es su principal objetivo y su evolución les obliga a ir más allá que derrotar a la selección más odiada de la confederación.

Ahora, toda la camada de jugadores jóvenes centroamericanos mencionados crecerá con la idea de que el 'Gigante de Concacaf' quedó en el pasado, y está a la altura de ellos. La mística del Águila en el Estadio Azteca desaparece, y mientras la imagen de México a nivel nacional e internacional se mancha, los de abajo buscan con cada vez más confianza, y sobre todo, fútbol, arrebatarle la gloria que presumiblemente le pertenecería a México con facilidad.

Aún queda mucho camino por recorrer, y seguramente el cuadro Tricolor se levantará y no verá un proceso mundialista tan rocoso como el presente, sin embargo, la semilla quedó sembrada, el fruto, aún está por darse.

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