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MLS: Uri, presente y futuro de Kansas City

MLS: Uri, presente y futuro de Kansas City

MLS - Kansas City

La meva experiència en MLS és de 10 punts. My experience in MLS is something grade 10. Mi experiencia en MLS es de 10 puntos. Rosell cumple un año de debut y 21 de edad.

Cuando en Agosto de 2012 este mediocampista debutó en MLS usando un cupo de jugador internacional, muchos hablaban de su pasado, especialmente del lugar de su formación. Y mientras todos esperaban que apenas sumara minutos, él marcó gol en su segunda presentación.

Hoy, aunque muchos no lo noten, o simplemente no lo quieran ver, se ha convertido en una pieza clave del engranaje de Sporting Kansas City, uno de los dos o tres equipos que imponen el ritmo en la calidad del fútbol de los Estados Unidos.

Por si a esta altura no sabe de quién hablamos, se trata de Oriol Rosell Argerich, quien con recién cumplidos 21 años, hace el rol en su equipo de apellidos como McCarthy, Bernier, Beckerman y hasta Chara o Johnson.

Atrás quedó La Masia, donde se formó de la mano de los mejores en el arte de controlar la pelota, tocar de primera, desmarcarse y llevar los ritmos. Y se vino la MLS, a la que llegó con 20 cumplidos. País, cultura, idioma y fútbol nuevo, pero para un hombre nacido en un lugar llamado “Montaña Real” (Puig-reig, en Catalán) el ascenso es casi que obligatorio.

“Desde el principio las cosas salieron bien, fui jugando cada partido y el único que he fallado esta temporada fue por sanción (cinco amarillas), así que creo que ya voy teniendo mi hueco en el equipo y eso me hace sentir bastante bien”, dijo Oriol, Uri para los amigos, en una extensa charla con Goal.com.

Su trabajo puede no ser el más vistoso de todos en el campo, pero su entrenador Peter Vermes se ha encargado de resaltarlo, e incluso usarlo como canal de comunicación durante los partidos, “Sí, en ocasiones él me llama para dar el mensaje porque también me queda fácil llegar a los de adelante o de atrás. Me siento cómodo ayudando a poner el mensaje, no es una cosa que sea yo solo. Hay otros compañeros que también lo hacen y es bueno ayudar al equipo de otras formas”.

De pared…

La ciudad: “Me encanta”.

Afición: “Efusiva, muy familiar”

Un entrenador: “Víctor Sánchez, entrenador cuando era Cadete B. Pero todos me han hecho llegar a donde estoy"

All Star Game: “Sueño personal, no niego que tuve la ilusión este año, pero ya llegará”.

Una deuda: “A mi familia por salir tan pronto de casa”

MLS: “La experiencia ha sido de 10 puntos, aunque mi fútbol está en buen nivel pero puedo dar más”.

Concachampions: “Gran objetivo, vamos partido a partido pero queremos llegar a lo alto”.

Españoles a MLS: “Algún jugador que quería venir y no se dio por otras cosas me buscó a preguntar cómo va todo aquí. Creo que viniendo joven te puede ayudar a crecer mucho”.

Por supuesto la comparación con esa escuela del Barcelona es inevitable, las diferencias en el estilo y al mismo tiempo la facilidad con la que se ha adaptado al cambio. El tiene claro lo que la MLS le ha dado, “creo que mejoré bastante en ir al choque, la anticipación, esas cosas las he trabajado bastante y las he mejorado. La parte técnica que he traído de Barcelona pues se trabaja y tienes la base. Pero la fuerza y la velocidad la he trabajado aquí y sirve de mucho”, explica.

Sin embargo, con Barcelona B jugó solo 6 partidos, mientras que en Kansas ya pasa la treintena, algo que para muchos podría ya haber marcado un cambio en el estilo, él prefiere verlo como una intensa suma, más que una transferencia de cualidades, “crecí toda la vida con un fútbol de inferiores en donde se compite como si fuera profesional. Creo que he agarrado un poquito de todas las cosas que he vivido. Creo que tengo un poco de todo, no se trataba de venir aquí y borrar lo que me enseñaron, sino que ir sumando para aplicar todo en el juego, lo cierto es que aquí he aprendido mucho”.

Y aunque no quiso profundizar, la historia en Barcelona no solo lo dejó marcado en las enseñanzas futbolísticas, “cuando encuentras que ese no es el camino para el futuro que esperas, pues tomas decisiones y estoy contento de estar aquí, de ir mejorando y ojalá de ganar títulos”, dijo al ver hacia atrás en su decisión.

Uri es querido por la afición, cobijado por dos amigos catalanes que viven allí en Kansas y un argentino al que no mencionó con nombre propio pero del que dijo, “hace el papel de un hermano mayor para mí, lo que es muy importante”. Por supuesto su pareja es parte del crecimiento y un perro que acaba de unírseles y por el cual buscó una casa con jardín para mudarse y poder ofrecerle mejor espacio.

En alrededor de un mes la MLS dará a conocer la lista de los jugadores más talentosos y destacados que tienen menos de 24 años (le llaman '24 under 24') y a Oriol Rossel le encantaría estar allí, tiene con qué, puede y debe estar incluido. No por nada es uno de los más regulares, en el equipo líder, jugando dos torneos, joven, con apenas un año en la liga, internacional y con cero incidentes de indisciplina dentro o fuera del terreno de juego.

“Mi trabajo en el medio del campo puede no ser tan visto como el de un delantero que marca goles, o un defensa que corta las jugadas de peligro. Es un trabajo duro y a lo mejor trabajas más por el equipo, pero a mí me gusta mucho aportarle esta parte a todos los compañeros”, asegura.

El contrato de Uri vence al término de la presente campaña, y tiene opción de renovación. El equipo no ha mencionado el tema pero él tiene algo claro, “no hay afán de irse, estoy bien aquí y, como estamos todo suponiéndolo, no tendría problemas para seguir. Yo creo que es una liga muy potente, que me ha enseñado muchas cosas y que me quedan muchas por aprender. El nivel es tan competitivo como en cualquier otro lugar”.

Entre tanto, no solo el fútbol sumaría a la hora de decidir, Oriol llegó a Estados Unidos con la idea de seguir sus estudios, y tras usar el primer año para sentirse más cómodo con el inglés, acaba de inscribirse para seguir los estudios de negocios (hizo dos en Barcelona), y su plan es en lo posible terminarlos “creo que es muy bueno para mí seguir estudiando y la universidad a la que voy a ir es muy bien considerada”, dijo.

Formación, trabajo, entrega, capacidad, resolución y futuro es lo que tiene Kansas City en las manos con Oriol Rossel, una prueba más de que contratar jóvenes puede dar muy buenos resultados siempre y cuando se trabaje lo suficiente para identificarlos bien como jugadores, como personas y como elementos coherentes al estilo de juego que se quiere implementar.

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