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El cuadro tricolor marcha muy lejos del camino que la afición querría de este equipo. Malos resultados, eliminaciones prematurasy conflictos fuera de la cancha son algunos detalles

A unos días de cumplirse el primer semestre de 2013, la selección mexicana ha tenido severos tropiezos en sus objetivos planteados desde un inicio.

Con el fracaso cerrado de la Copa Confederaciones y muy lejos del primer lugar del Hexagonal, una notable baja de juego, carencia de goles, rumores de un vestidor roto y nuevos indicios de indisciplina, el Tri encarará un básico y fundamental segundo semestre con muchas dudas, pero con la misma ilusión.

Errante paso en el Hexagonal

El primer traspié de esta selección, y quizá el más preocupante de todos, es el andar que llevan en el Hexagonal de CONCACAF. El presupuesto daba para que la selección mexicana sumara en estas instancias, al menos 13 puntos de 18 posibles y no los ocho que tiene actualmente.

Y es que todos creían que México ganaría sus tres compromisos en el Azteca y sacaría al menos, cuatro puntos de sus vistas a Honduras, Jamaica y Panamá. La realidad dista mucho de la ficción que hemos vivido.

El resto es obligación pura. México debe cerrar el eliminatorio casi de manera perfecta. Es decir, para no depender de nadie más, está necesitado de ganar nueve de 12 puntos, obteniendo dos triunfos en casa y derrotando como visitante a Estados Unidos o Costa Rica.

De no hacerlo, hay dos panoramas, ambos muy oscuros. El primero, ir por vez primera a un repechaje, en esta ocasión contra Nueva Zelanda, o simplemente quedar eliminado de la justa futbolística más importante del mundo.



Copa Confederaciones para el olvido

En un inicio, mediante una presentación muy bien armada y un discurso ensayado a la perfección, el Tri se puso el objetivo de llegar a la final de la Copa Confederaciones. Lejos de un papel y un micrófono, de antemano se sabía que si este equipo llegaba a las semifinales del torneo, en un grupo con Brasil e Italia, sería considerado un éxito.

Nuevamente el panorama no resultó ser tan correcto y hoy el Tri viaja de regreso a casa cuando aún no se han disputado las semifinales.

Más que las derrotas mismas, lo que más molestó a la afición es la poca hambre y el pésimo rendimiento de la selección nacional, mismo que lo hicieron caer contra Italia y Brasil, literalmente, sin meter las manos.

Si bien el cierre contra Japón deja un sabor de boca un poco más dulce que amargo, el estilo de juego de esta selección no termina por convencer y por encontrar ese agradable ritmo que vivió todavía en diciembre del año pasado.

Goles y generación de fútbol

De no ser por Javier Hernández, México no tiene pegada a gol. Y si Giovani dos Santos no aparece, nadie genera profundidad en el equipo. La portería está perfectamente cubierta. La defensa se lleva un aceptable, con todo y las pifias que Francisco Rodríguez y que aún no se tenga definido a un lateral derecho.

La media de contención tiene buena competencia y genera buenos resultados, a pesar de las dudas que comienza a sembrar Gerardo Torrado entre la afición.

Sin embargo, los dos volantes y el acompañante de 'Chicharito' no han terminado por explotar. Andrés Guardado vive sus horas más bajas en el Tri, Giovani dos Santos ha tenido que ser alternado como 'creativo' o como volante por derecha y preocupa más que nada su desaparición en algunos lapsos del encuentro.

Y adelante, ni Aldo de Nigris o Raúl Jiménez han terminado por agradar. El resultado, es la poca cantidad de llegadas al arco rival que tiene México y por ende, los pocos goles que se marcan.



Nubes en el vestidor del Tri

Cuando algo anda mal en un equipo, siempre saltan las mismas alarmas de supuestas indisciplinas y rompimientos de los jugadores.

El tema 'Termas Centaurus' ha intentado ser apagado por la FMF. Primero al negar que dicho acto se realizó, y posteriormente al decirse que los jugadores estaban en su tiempo libre.

La realidad es que cuando las cosas de antemano no están bien, no se deben pretender hacer cosas buenas que verdaderamente parezcan malas. Si se sabe cómo son tomadas estas noticias en México, lo principal sería abstenerse de hacerlas.

Para mal del Tri, los resultados no acompañaron al equipo. Si se hubiera ganado, convencido y avanzado en la Copa, sí, se hubiera hecho 'ruido' con el caso, pero no hubiera sido tan mal interpretado con la gente.

Lamentablemente para los seleccionados, hubo personas que vieron a los jugadores a altas horas de la madrugada y previo a un partido importante, en un bar o 'table dance'. ¿Horas libre y tiempo de descanso a las 3 am.?



Siempre hay un halo de esperanza

Inexplicablemente, cuando el Tri más favorito es, menos resultados entrega. Cuando más presión hay, es cuando México más se crece.

Esa es la ilusión que resta en este segundo semestre del año. Remar contracorriente es un mal que lamentablemente ya conocemos en México. Así que la presión lejos de destruir, si hay unidad dentro del equipo, fortalecerá a un equipo que debe estar sin justificación alguna en Brasil 2014.

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